Paleontología: El fósil ibérico que resolvió el enigma de la historia evolutiva de las jirafas.

La Península Ibérica ha sido el escenario de grandes linajes evolutivos y procesos de especiación a lo largo de millones de años, consistiendo en el hogar de innumerables especies que a día de hoy ya no existen. Los yacimientos españoles han aportado miles de fósiles que han contribuido al conocimiento de esa fauna desaparecida y a comprender mejor las relaciones de parentesco e historia evolutiva de las especies actuales.

En la Península Ibérica han habitado especies de familias ya desaparecidas o que hoy se encuentran relictas a otras localizaciones, entre ellas la familia Giraffidae a la que pertenecen las jirafas y el okapi. A pesar de que las jirafas actuales nos resulten excéntricas con sus largos cuellos y los osiconos que coronan su cabeza, las especies del pasado conformaban un conjunto de extrañas criaturas con excéntricos apéndices craneales y cuya historia evolutiva no acaba de ser resuelta hasta hace tan solo unos pocos años.

Pero no sólo las jirafas contaban con extraños apéndices craneales, en yacimientos españoles se han encontrado los más importantes fósiles de uno de los grupos de rumiantes más extraños que han habitado la Tierra: los paleomerícidos. Los miembros de la familia Palaeomerycidae conforman una familia de registro exclusivamente Mioceno y distribución euroasiática, siendo unas enigmáticas criaturas con tres apéndices craneales, dos osiconos idénticos a los de las jirafas situados encima de los ojos y un apéndice occipital bifurcado que surgía de la nuca y cuyos machos contaban con caninos desarrollados en forma de sable. Conocidos por sus fósiles desde el siglo XIX, los mejores restos de paleomerícidos han sido hallados en España.

Gracias a los fósiles de una especie descrita por Sánchez et al., 2015 y bautizada como Xenokerix amidalae (especie dedicada a la reina Amidala de Star Wars) se ha podido realizar comparaciones anatómicas y resolver las relaciones de parentesco de los rumiantes que aún eran desconocidas. Dentro de los paleomerícidos, se ha descubierto que tienen dos linajes: uno relacionado con el género Ampelomeryx y otro con el género Xenokeryx.

Xenokeryx amidalae. Reconstrucción de Israel M. Sánchez

Hasta la publicación de este trabajo, las relaciones de parentesco de Palaeomerycidae y Guiraffidae eran poco comprendidas. La hipótesis científica más aceptada era la de que los paleomerícidos eran la rama euroasiática de un único linaje que comprendía también a los Dromomerycidae norteamericanos, otra familia de extraños rumiantes miocenos que también portaba singulares apéndices craneales sobre los ojos y algunas especies en la nuca. Gracias al estudio de la anatomía de estos dromomerícidos norteamericanos, descubrieron que su parecido con los paleomerícidos podía ser debido a paralelismo evolutivo en lugar de a verdadero parentesco. Adicionalmente, muchos de los caracteres clave de los dromomerícidos eran muy similares a los de los ciervos, mientras que los paleomerícidos mostraban una anatomía totalmente diferente.

Tras analizar la anatomía de los miembros de las diferentes familias de rumiantes, los investigadores realizaron una filogenia de los rumiantes Pecora, con resultados absolutamente novedosos.

Los resultados del trabajo son claros, los científicos comprobaron la hipótesis de parentesco entre paleomerícidos y jiráfidos, rechazando así la hipótesis previa que unía a paleomerícidos con dromomerícidos, identificando un gran grupo natural de rumiantes derivados que ha permitido conocer gran parte de la historia evolutiva de los jiráfidos y los rumiantes más emparentados con ellos. Este gran grupo de rumiantes emparentados ha sido nombrado como Giraffomorpha, “los que tienen forma de jirafa”. Además los científicos comprobaron que  Giraffomorpha contiene dos linajes: Palaeomerycoidea, (los jirafomorfos más emparentados con los paleomerícidos) y  Giraffoidea (los jiramorfos más emparentados con Giraffidae).

Filogenia de Ruminantia (Sánchez et al., 2015)

Referencia:

Sánchez, I. M., Cantalapiedra, J. L., Ríos, M., Quiralte, V., & Morales, J. (2015). Systematics and evolution of the Miocene three-horned palaeomerycid ruminants (Mammalia, Cetartiodactyla). PloS one, 10(12), e0143034

Castilla y León ya tiene feria de ornitología propia: Ornitocyl.

Por Judith Sáez. 02/06/2018

España, por su situación geográfica, y la variedad en su relieve y sus climas, es un enclave perfecto para disfrutar de una gran diversidad de avifauna, ya sean estas especies residentes o simplemente estén aquí de modo estacional o de paso durante sus migraciones. Esto no es ningún secreto para los amantes de la naturaleza y de la observación de aves (birdwatching), pero ¿cómo lo valora el resto del público? Las ferias de ornitología como las ya consolidadas FIO o MADBird hacen una gran labor divulgativa a este respecto, y ahora Castilla y León también puede presumir de tener su propia feria: Ornitocyl.

El debut de Ornitocyl tuvo lugar en La Cañada (Ávila) el fin de semana del 25 al 27 de mayo. Las instalaciones estaban situadas en una amplia explanada a las afueras del pueblo. La carpa principal albergaba una zona dedicada al arte relacionado con la naturaleza que contaba con una exposición fotográfica , algunas esculturas de metal y varios stands de fotografías y pinturas de fauna, así como algunos artesanía, entre los que llamaba la atención uno dedicado a artículos elaborados con astas de ciervo. Nótese que estos artesanos no matan al ciervo para obtener su materia prima, sino que recogen las astas en la época de desmogue, cuando los ciervos las mudan.
En el lado opuesto y ocupando un espacio algo más amplio, encontramos stands de diversas asociaciones que se dedican a la recuperación de la fauna (Grefa y Brinzal), el Proyecto Dhadim, el Colectivo Campoazálvaro, la SEO no podía faltar, y por supuesto algunas instituciones locales o regionales para dar a conocer la naturaleza de su zona, como El Barraco, Madrigal de las Altas Torres o Doñana.

Por último, Ornitocyl ofrecía también un espacio para conferencias –muchas, de diversos e interesantes temas y que se sucedían con agilidad- , que dio algún problema inicialmente. Al ser la carpa de plástico blanco, la “sala” recibía demasiada luz, dificultando la visibilidad de las imágenes proyectadas. Siempre he pensado que las primeras veces (como es el caso de esta feria) sirven para dar el primer paso en un proyecto y sobre todo para detectar qué cosillas hay que mejorar para la siguiente vez. Es un lujo que los responsables de Ornitocyl sean aún más optimistas y ver que ante esa adversidad se crecieron, pues no tardaron un año en aportar soluciones: desde traer una televisión para poder proyectar las imágenes de una charla sobre fotografía que, de otra manera habría quedado muy deslucida, a cubrir la pantalla blanca del proyector con una pérgola.
Por supuesto la feria también contaba con una zona dedicada a la óptica, con grandes marcas que permitían probar sus productos, talleres infantiles para los más pequeños, la demostración en directo de cómo crear una escultura a partir de trozos de metal y diversas actividades de observación de aves en algunos enclaves de la provincia, algunos en el entorno de La Cañada y otros algo más retirados como Gredos.

En resumen, Ornitocyl superó su primera edición con nota, desafiando a un tiempo adverso que obligaba a mantener un ojo en el cielo, recibiendo a no pocos visitantes de todas las edades y diversas procedencias (municipios del entorno, Ávila capital y también unos cuantos de la vecina Madrid), y ofreciendo un amplio abanico de actividades en la que propios y ajenos al mundo de la ornitología podían encontrar con qué disfrutar.

Desde estas líneas, mis felicitaciones al equipo que ha trabajado tan duro para hacer que Ornitocyl se materialice y mis mejores deseos para que esta feria siga creciendo. Nos vemos en 2019.

La población más septentrional de camaleón mediterráneo en la Península Ibérica.

El camaleón común (Chamaeleo chamaeleon) es un reptil conocido popularmente por su capacidad para cambiar de color que se encuentra en las regiones meridionales y orientales de la cuenca  mediterránea, aunque también está presente en el sur de Italia y la Península Ibérica. La especie  C. chamaeleon  está incluida en el  Listado  de  Especies  Silvestres  en  Régimen de Protección  Especial  (Real  Decreto  139/2011,   de 4 de febrero). La distribucción del camaleón  se reparte discontinuamente por el litoral meridional de la  península  ibérica,  con  una  distribución  centrada  básicamente  en  Andalucía y el Algarve atlántico,  además de poblaciones aisladas y núcleos menores de origen reciente que abarcan también  Murcia  y  el  sur  valenciano. Del camaleón se ha postulado su estado de especie introducida en la Península Ibérica a partir de individuos provenientes del área magrebí( Paulo et al., 2002; Mateo et al., 2011; Díaz-Paniagua & Mateo, 2015). Su registro arqueopaleontológico más antiguo conocido en territorio ibérico está localizado en la fase final del Holoceno medio de Rincón de la Victoria, en la comarca de la Axarquía de Málaga ( Talavera & Sanchiz, 1983 ), una zona donde precisamente se sitúa uno de sus principales núcleos actuales  (Mellado  et al. , 2001).

Camaléon sobre naranjo. Imagen de Josep F. Bisbal-Chinesta

En su publicación de 2016, el paleontólogo y herpetólogo Josep F. Bisbal-Chinesta describe una población reproductora de camaleón común  ubicada en la Serra de Falaguera, en el extremo  suroriental del Sistema Ibérico y en los límites  de la Depresión Central Valenciana. La primera noticia de esta población se tuvo en 2014 a partir de un individuo aislado. Su área de distribución abarca parte de los términos municipales de Llombai y Picassent. Según los resultados del estudio de Josep Bisbal, esta población habría sido introducida y sus estudios de campo confirman su carácter de núcleo reproductor al haber encontrado individuos neonatos. La población habita cultivos de naranjos, olivares y se encuentran en un hábitat de matorrales como lentiscos y coscojas. El interés especial de esta población radica en que ha sido la población de camaleón descubierta más al norte en la Península Ibérica, lo que nos muestra la alta capacidad de adaptación de esta especie a los ambientes mediterráneos ibéricos y augura una mayor expansión de su distribución en los años venideros.

Ejemplar joven de camaleón. Imagen de Josep. F. Bisbal-Chinesta.

Referencia principal: Bisbal-Chinesta, J. F. 2016. La población introducida y reproductora de camaleón común, Chamaeleo chamaeleon, de la Serra de Falaguera (Sistema Ibérico Meridional, València). Boletín de la Asociación Herpetológica Española, 27(2), 75-79

Referencias:

Díaz-Paniagua, C. & Mateo, J.A. 2015. El camaleón común ( Chamaeleo chamaeleon ) en la península ibérica. Boletín de la Asociación Herpetológica Española , 26: 46-51

Mateo, J.A., Ayres, C. & López-Jurado, L.F. 2011. Los anfibios y reptiles naturalizados en España. Historia y evolución de una problemática creciente. Boletín de la Asociación Herpe tológica Española , 22: 2-42. (3)

Mellado, J., Giménez, L., Gómez, J.J. & Sanjuán, M. 2001. El camaleón en Andalucía. Distribución actual y amenazas para su supervivencia . Coleción Rabeta Ruta, 6. Fundación Alcalde Zoilo Ruiz-Mateos. Rota.

Paulo, O.S., Pinto, I., Bruford, M.W., Jordan, W.C. & Nichols, R.A. 2002. The double origin of Iberian Peninsular cha- meleons. Biological Journal of the Linnean Society , 75: 1-7. (3)

Talavera, R.R. & Sanchiz, B. 1983. Restos holocénicos del camaleón común Chamaeleo chamaeleon (L.) de Málaga. Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural (Geología) , 81: 81-84

El urogallo está desapareciendo de Asturias.

La desaparición del urogallo en Asturias es inevitable según técnicos del Principado de Asturias. Ya hace unos días, Fernando Lastra,consejero de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente del Principado de Asturias,  aceptaba que el proyecto Life Urogallo no ha dado buenos resultados y advertía que posiblemente la especie quizás se encuentre en un  serio proceso de extinción. Tras un proyecto LIFE de 6 años llevado a cabo entre 2010 y 2016 y una inversión de 6 millones de euros, ni el dinero ni la inversión técnica han conseguido ayudar a la conservación de la especie.

El proyecto LIFE y sus resultados han sido duramente criticados por científicos (Rodríguez-Muñoz et al., 2017) y colectivos conservacionistas. Tras la cuantiosa cantidad monetaria aportada  para el proyecto, responsables y administraciones poco han hecho para solventar los problemas que han agravado la situación del urogallo, una especie que ha llegado a este punto crítico debido a la caza, la cual mermó sus poblaciones antes de prohibirse en los años 70 del pasado siglo (Rodríguez-Muñoz et al. 2015).

En esta última década en la que la especie ha gozado de protección estricta y de dicho proyecto de conservación, las administraciones pertinentes no han tomado las medidas necesarias para preservar su estabilidad. El hábitat del urogallo ha continuado viéndose afectado y no se ha procurado el conectar las masas forestales ni se ha hecho nada para evitar las actividades antrópicas negativas para la especie, dando prioridad al uso y disfrute humano dentro de los espacios protegidos.

En esta situación demencial, el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente ha decidido sus propias medidas a tomar para gestionar al urogallo tras los fracasos ya sufridos. La primera de ellas es el continuar con la cría en cautividad, cuando esta misma ha sido declarada inviable en la situación actual por expertos en urogallo (Rodríguez-Muñoz et al., 2017) y a pesar de que el centro de cría no funciona correctamente como afirma el veterinario del centro, Ramón Balsera, al asumir que los resultados no son buenos. La otra medida de gestión por parte del Ministerio consiste en el exterminio de especies depredadoras, una medida no probada científicamente y que ha molestado a los científicos presentes en las jornadas técnicas del urogallo. Aún así, representantes del ministerio han confirmado que ya han empezado a desarrollar esta actividad letal contra los depredadores naturales.

Referencias:

Rodriguez-Muñoz, R., Rodríguez del Valle, C., Bañuelos, M.J. y Mirol, P. 2015. Revealing the consequences of male-biased trophy hunting on the maintenance of genetic variation. Conservation Genetics. Doi: 10.1007/s10592-015-0747

Rodríguez – Muñoz, R., Bañuelos, M. J., Blanco – Fontao, B.,  González, M.A. & Quevedo, M. 2017. A reply on the 10 main results of the LIFE+ Cantabrian Capercaillie Project. Grouse News, 54, 10-12

Roquero solitario

Roquero solitario (Monticola solitarius) en el Salto del Gitano.

Uno de los lugares más visitados en el Parque Nacional de Monfragüe por los aficionados a la vida salvaje es el Roquedo de Peña Falcón, más conocido como el Salto del Gitano. Lugar famoso entre los turistas debido a la alta concentración de buitre leonado que habita allí y hace las delicias del espectador con sus despegues y aterrizajes. Adicionalmente, los más pajareros se ven atraídos por la cigüeña negra, el alimoche o el roquero solitario.

Si bien estas especies emblemáticas pueden resultar las más buscadas. La espera de las mismas se encuentra amenizada por un pequeño paseriforme facilmente avistable desde los miradores o en los roquedos que rodean la carretera. Me refiero al roquero solitario (Monticola solitarius).

Roquero solitario macho en unas rocas sobre la calzada. Salto del Gitano, Monfragüe.

Generalmente podremos disfrutar de su presencia como si de un vigilante se tratara, inmóvil sobre una roca, lo que le da su nombre. Macho azulado o hembra grisácea, nos entretendran con sus movimientos entre posadero y posadero y permitirán el ejercicio fotográfico durante sus momentos de quietud.

Macho de roquero solitario en el Salto del Gitano

Si tenemos la paciencia necesaria, podremos disfrutar de un vuelo rasante sobre las rocas que nos acerque a este divertido animal a una distancia correcta para inmortalizarlo con nuestro equipo fotográfico.

Roquero solitario

Macho de roquero solitario en Monfragüe

Es por ello que recomiendo dedicar un tiempo a los visitantes al Salto del Gitano para que disfruten de esta curiosa especie y las posibilidades que ella ofrece.

 

 

Asturias planea volver a la gestión franquista de la fauna

Asturias pretende volver al control y eliminación de individuos de especies depredadoras como modelo de “gestión” de la biodiversidad. Si bien realmente este modelo nunca se abandonó con el lobo.

En este caso, es la conservación del urogallo la posible excusa para pretender reducir los números de animales depredadores.

Según Fapas, la utilización de trampas distribuidas por los montes con el objetivo de capturar y eliminar animales es el plan que se está gestando por parte del gobierno asturiano.

Estos métodos claramente nos devuelven al oscuro pasado franquista de las Juntas de Extinción de Alimañas, donde el fin último era el exterminio de los animales considerados indeseables.

¿Vertedero o buitrera?

La población de diferentes buitres de España es la mayor de toda Europa, algo a celebrar pero que tiene que seguir mejorando día a día. A los buitres se lo han puesto difícil con la retirada de los cadáveres de las reses muertas y con la persecución del lobo, quien le facilitaba los restos de sus cacerías.

Por ello para medrar estos animales han tenido que buscarse la vida y esto ha desencadenado en un nuevo punto de observación para estas aves: los vertederos.

Y es que así es. Ahora, los buitres al igual que las cigüeñas están acudiendo en masa a los vertederos a comer y podemos encontrarnos tanto con el buitre leonado como con el más escaso buitre negro. De la desgracia de los buitres nosotros hemos sacado un nuevo lugar para disfrutar de estas aves que esperemos vean mejorar su situación

¿Dónde ver búho campestre tras el invierno?

Conocido coloquialmente como búho campestre o lechuza campestre, esta estrigiforme es una de las nocturnas más bellas que podemos encontrar en la Península Ibérica.

Su pequeña cabeza en relación al cuerpo, sus diminutas orejillas plumosas y su antifaz alrededor de los ojos la convierten en un ave atractiva y distinguible.
Al contar con hábitos bastante diurnos en horas cercanas al crepúsculo, nos encontramos ante una especie de fácil disfrute.

Y es ahora al acabar el invierno, cuando muchos de los ejemplares migradores se están moviendo, que podemos disfrutar de los ejemplares sedentarios. Y para ello hay un lugar mágico: Villafáfila.

Entre los campos de cultivo de la comarca de Villafáfila, dominados por las avutardas comunes, podemos fácilmente encontrar y disfrutar de esta agradable estrigiforme, fácilmente avistable.

Es por ello que cumpliendo unas correctas normas de conducta sin molestar a la fauna ni deteriorar el entorno, podemos acercarnos a las pistas de Villafáfila, en la provincia de Zamora, y tener encuentros magníficos con el búho campestre.