Los mamíferos se hacen más nocturnos para evitar a los humanos

Es innegable que la actividad humana ha provocado cambios bien documentados en la conducta y en la distribucción espacial de la vida silvestre, pero el efecto acumulativo de la perturbación humana en la dinámica temporal de los animales no había sido cuantificada hasta la fecha.

Recientemente una investigación de Kaitlyn Gaynor y colaboradores publicada en Science ha aportado luz sobre la influencia de las actividades humanas en la nocturnidad de la vida salvaje. En el trabajo, los autores examinan los efectos antropogénicos en los patrones de actividad diaria de mamíferos, realizando un metanálisis de 62 especies de seis continentes, incluyendo información de la Península Ibérica.

En el caso de España, abordan datos respecto al zorro rojo (Vulpes vulpes), el cual sufre una persecución letal por parte de sectores pseudocientíficos y que también cambia sus ritmos circadianos en ambientes rurales con cierta densidad y actividad humana y agricultura, para evitar encuentros. Esto supone un efecto sobre la relación entre el zorro y el conejo (Oryctolagus cuniculus) como se aporta a través de datos de Díaz-Ruíz et al., 2016. Esta cambio en las horas de actividad diurna del zorro respecto al conejo puede suponer un efecto desequilibrante sobre este segundo.

Como comprueban los autores, la presencia humana afecta de todas formas a los animales, estos tienden a volverse más nocturnos allí donde coexisten con seres humanos, ya sea este una amenaza directa o no. Al realizar los humanos sus actividades generalmente durante el día, los mamíferos tienen a evitar estos intervalos de tiempo, volviéndose más activos durante la noche.

El estudio global revela un fuerte impacto humano, provocando efectos en los patrones diarios de la actividad de los mamíferos salvajes. Los animales aumentaron su nocturnidad en un factor promedio de 1.36 en respuesta a la perturbación humana. Este hallazgo fue consistente en todos los continentes, hábitats, taxones y actividades humanas.

A medida que el efecto humano se expande globalmente, la evitación de la coexistencia temporal con los humanos puede facilitar la coexistencia y supervivencia de los animales junto a los humanos.

Sin embargo, las conclusiones de los científicos derivan en un aspecto negativo. La respuesta en el cambio de ritmos de los animales pueden resultar en cambios muy marcados de los patrones naturales de actividad, con consecuencias para el fitness de los individuos, la persistencia de la población, las interacciones comunitarias y la evolución, como destacan los autores.

Referencias:

Díaz‐Ruiz, F., Caro, J., Delibes‐Mateos, M., Arroyo, B., & Ferreras, P. (2016). Drivers of red fox (Vulpes vulpes) daily activity: prey availability, human disturbance or habitat structure?. Journal of Zoology, 298(2), 128-138.

Los cazadores ya no importarán jabalíes del este de Europa

El lobby cinegético se ha proclamado multitud de veces como salvador del mundo rural y controlador de las poblaciones de animales silvestres que si no acabarían con la vida en los pueblos, las plantaciones y el mundo rural mismo, defendiendo que son ellos los que impiden las superpoblaciones de por ejemplo jabalíes.

Ellos mismos se han autoconsiderado el único medio capaz de frenar la peste porcina africana, tal cual, además recibiendo el apoyo a esta autoproclama por parte de altos cargos del anterior Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) y de gente como el presidente de la Real Federación Española de Caza (RFEC), como aceptaron en la reunión europea en Sofía sobre el papel de la fauna en lagestión de salud animal.

Tras estas heroicidades por parte del lobby cinegético no deja de resultar hilarante y demencial que si son ellos los que luchan contra la superpoblación de jabalíes y buscan eliminar su densidad para el mundo rural, sean los mismos que anualmente han importado a España entre 1000 y 2000 jabalíes del este de Europa al año.

Y no, parece que no es la caza el medio que va a frenar la peste porcina, sino la prohibición que se ha establecido a través de la Decisión de Ejecución (UE) 2018/834 de la Comisión, de 4 de junio de 2018, por la que se modifica la Decisión de Ejecución 2014/709/UE, que impide el envío de jabalíes entre estados miembros de la Unión Europea y hacia terceros países, para así evitar la propagación de la peste porcina africana.

Un cúmulo de contradicciones entre las autoproclamas de un sector y las necesidades de controlarlo para evitar desequilibrios ambientales y la propagación de enfermedades que puedan hacer daño a la producción agrícola y al medio ambiente.

 

El Gobierno de Aragón no quiere osos

Tras años difundiendo al oso para atraer turistas, ahora que el núcleo del Pirineo aragonés occidental está condenado a la desaparición, el Gobierno de Aragón de PSOE-Chuna, apoyado por Podemos, ha expresado su malestar y su negación ante el programa de reintroducción del oso en el Pirineo occidental que pretende llevar a cabo la Prefectura de los Pirineos Atlánticos.

El gobierno francés continúa con su plan de potenciar la presencia de oso pardo (Ursus arctos) a partir de ejemplares de la especie procedentes del este de Europa ya que recordemos la última osa de origen occidental de la región murió a manos de cazadores en 2004. En la actualidad la población occidental del Pirineo cuenta únicamente con dos ejemplares residentes, entre los valles franceses de Aspe y Ossau y los españoles del Roncal (Navarra), Ansó, Hecho, Aragüés y Aísa.

La respuesta por parte  de la directora general de Sostenibilidad, Pilar Gómez, informa que el Gobierno de la Comunidad Autónoma no tiene conocimiento oficial sobre este tema, y muestra su descontento «por no haber sido consultados, ni haber recibido información alguna por la parte francesa sobre la reintroducción de dos osas en esta zona del Pirineo». Y que expresan su «malestar y preocupación» por el intento de conservación del núcleo osero, todo esto desde una entidad con la palabra «sostenibilidad» entre sus siglas.

 

Presunta muerte de un cachorro de lince ibérico a manos de dos perros de un particular

Un hombre está siendo investigado como presunto responsable de la muerte de un cachorro de lince ibérico (Lynx pardinus)al que atacaron sus dos perros.

Según denuncia el Seprona de la Guardia Civil, el día 7 de junio en los pinares de Aznalcázar (Sevilla) el propietario de los perros los dejó sueltos y sin medida de control alguno como bozal, lo que se tradujo en un encuentro entre estos perros y un cachorro de lince ibérico al cual atacaron y que falleció debido a las heridas causadas.

El lince ibérico es una especie protegida catalogada como en peligro de extinción y los pinares de Aznalcázar conforman parte de su hábitat en Sevilla. La Guardia Civil ha informado que el suceso está siendo investigado por un delito contra la Protección de la Flora y la Fauna Silvestre. Desde la Guardia Civil han recordado que los propietarios de perros tienen la obligación de evitar que persigan a especies de la fauna silvestre y que estas sean molestadas.

Esto es únicamente un caso en el que la víctima ha sido una especie emblemática, pero los efectos de perros descontrolados afectando letalmente a la fauna son comunes y son únicamente culpa de dueños sin escrúpulos que anteponen el soltar a sus perros por encima de la conservación de fauna y espacios naturales.

A un dueño de un perro puede parecerle que su mascota se estará divirtiendo al estar suelta en un espacio natural, pero en ese momento de pérdida de control esa mascota puedes destrozar nidadas, separar a madres de crías o provocar la muerte de individuos como el caso de este lince ibérico. El efecto de los perros descontrolados sobre la fauna silvestre no es una broma, hay publicaciones científicas al respecto (Young et al., 2011; Hughes & Macdonald, 2013) por lo que los dueños de los perros deberían reconsiderar si les importan los animales y la naturaleza.

 

Referencias:

Hughes, J., & Macdonald, D. W. (2013). A review of the interactions between free-roaming domestic dogs and wildlife. Biological Conservation, 157, 341-351.
Young, J. K., Olson, K. A., Reading, R. P., Amgalanbaatar, S., & Berger, J. (2011). Is wildlife going to the dogs? Impacts of feral and free-roaming dogs on wildlife populations. BioScience, 61(2), 125-132.

Caballos para desviar los ataques de lobo al ganado

Una reciente publicación de investigación realizada por Laura Lagos, investigadora del CICA, y Felipe Bárcena y publicada en Mammal Research aporta nuevos datos sobre la dieta del lobo (Canis lupus signatus).

Los investigadores han estudiado la dieta de la población de lobos de Galicia a partir de 2740 muestras recogidas en un período de 4 años, obteniendo resultados sobre la variación de la dieta de la especie en diferentes localizaciones. En los datos obtenidos, la dieta de los grupos de lobo varía según el hábitat y los recursos disponibles. En el norte y centro de Galicia los lobos tienden a seleccionar como presa favorita a los caballos salvajes sobre el ganado bovino o los ungulados silvestres. En cambio en las zonas montañosas del este de Galicia los lobos depredan en un 70% de los casos sobre ungulados silvestre con preferencia por el corzo (Capreolus capreolus), lo que los científicos concluyen que son patrones de selección de alimento claros.

Entre el ganado y los caballos salvajes, los lobos seleccionan positivamente el caballo. El corzo y el caballo se convierten en las especies clave para la alimentación del lobo en Galicia, siendo los caballos la presa favorita en aquellos lugares donde están presentes. Según las conclusiones del estudio, la presencia de caballos salvajes en las áreas con lobo puede contribuir disminuir los ataques sobre el ganado dada la preferencia de presas.

En opinión de los investigadores, estos nuevos datos científicos deberían contribuir a que la administración tomara decisiones de gestión basadas en la ciencia y conservara la presencia de caballos en las áreas donde se han encontrado tradicionalmente. Adicionalmente considerar que las poblaciones de corzo deben ser mantenidas en condiciones óptimas en aquellos lugares con ganado donde no haya caballos.

Referencia:
Lagos, L., & Bárcena, F. 2018. Spatial variability in wolf diet and prey selection in Galicia (NW Spain). Mammal Research, 63(2), 125-139.

Prohibido cazar zorros para combatir las plagas de conejo

La provincia de Lleida se encuentran en guerra contra la «superpoblación», o lo que otros llaman alta densidad, de conejo (Oryctolagus cuniculus). Los propietarios de la zona se quejan de los daños que el elevado número de individuos de esta especie están ocasionando en los cultivos, lo que ha hecho que se considere que hay una plaga de conejos. La Comisión de seguimiento del Plan piloto de prevención y mitigación de los daños producidos por el conejo, en la que participan la Generalitat, ayuntamientos y cazadores, mantiene desde Febrero la caza del conejo en los cotos privados todos los días y  la realización de cacerías nocturnas para reducir el número de individuos de la especie.

Ahora, en un momento de lucidez, la  Conselleria de Agricultura de la Generalitat prohibirá cazar al zorro (Vulpes vulpes) en aquellos lugares donde haya plaga de conejos. Esta resolución tomada en una situación que parece se les escapa de las manos, parece que responde a las nociones de ecología más básicas. La curiosidad está en que solo en un momento que aparenta una extrema necesidad, es cuando la Generalitat ha cedido a permitir el respeto por lo más básico, como es el equilibrio natural creado por los depredadores al depredar sobre sus presas. Algo que por otro lado el lobby cinegético conoce bien y busca eliminar para así satisfacer sus densidades de especies cinegéticas, provocando desastres como la presente «plaga» de conejos. Es hora de que las administraciones realicen sus actos según la ciencia y permitan que depredadores como el zorro, mantengan naturalmente las poblaciones de conejos (Delibes-Mateos et al., 2008 ), en lugar de permitir la actividad letal del lobby cinegético contra los depredadores, la cual provoca problemas a los productores rurales.

Referencias científicas:
Delibes-Mateos, M., De Simon, J. F., Villafuerte, R., & Ferreras, P. (2008). Feeding responses of the red fox (Vulpes vulpes) to different wild rabbit (Oryctolagus cuniculus) densities: a regional approach. European Journal of Wildlife Research, 54(1), 71-78.

 

Picos de Europa pierde visitantes

Se considera que Picos de Europa es el segundo Parque Nacional más visitado de la España continental por detrás del Parque Nacional Sierra de Guadarrama, el tercero a nivel nacional.

El inicio de este 2018 deja en el sector turístico vinculado al Parque Nacional de los Picos de Europa unos datos de tendencia negativa. En el primer cuatrimestre de 2018 el espacio natural recibió un 2,83% menos de viajeros respecto al mismo periodo del año anterior, lo que no marca una diferencia muy acusada. Si bien, más notable es la bajada en el número de pernoctaciones, que se redujeron en un 7,9% según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Este 2018 coincide con la celebración del centenario de la creación del Parque, con un programa de actividades que aprovechan la fecha señalada y unas expectativas por parte de la administración de atraer a un mayor número de visitantes debido a estas ofertas y publicidad.

Si bien la administración, políticos y gestores deberían mirar por la realidad del parque y la oferta que ofrecen. Un «Paraíso Natural» que figura dentro de una categoría de área protegida que goza de un determinado estatus legal que obliga a proteger y conservar la riqueza de su flora y su fauna. Algo que como se ha comprobado en los últimos años no se cumple dado que los gestores del Parque Nacional han permitido la degradación de las comunidades botánicas y la pérdida del urogallo (Tetrao urogallus cantabricus), siendo un lugar donde se realiza una persecución y eliminación de determinados animales como el lobo (Canis lupus signatus) y otros depredadores al mismo tiempo que se someten los principios de creación del espacio protegido a ciertos lobbys. Lo que debería ser un punto de referencia de la biodiversidad se ha convertido en un paraíso para el ganado libre, donde los más radicales muestran abiertamente su rechazo a la flora y fauna salvaje y  comentarios despectivos  los visitantes que a fin de cuentas dejan dinero en los negocios locales del espacio protegido y que constituyen un motor económico. Algo que poco o nada les debe de preocupar a los responsables de esos municipios que forman parte del mismo y a miembros de lobbys radicales, a la vista de sus reiteradas declaraciones en prensa o redes sociales.

Es triste que la gestión demencial de un espacio natural protegido y la imagen que viene dando en los últimos años a pesar de la publicidad engañosa afecte al turismo que alimenta los negocios locales que dan vida a estas poblaciones del mundo rural.

Un tercio de los lobos de Asturias sufre efectos de Leishmania

Un tercio de los lobos de Asturias sufre efectos de Leishmania

Las poblaciones naturales ven reducidos sus efectivos o los individuos sufren handicaps debido a la presencia de diferentes factores que inciden sobre dicha población natural pudiendo ser causas de reducción o control de la misma.

La leishmaniasis es una enfermedad infecciosa y la forma de leishmaniosis visceral zoonótica encontrada en la cuenca mediterránea es causada por un parásito microscópico llamado Leishmania infantum . En España llega a los mamíferos a través de la picadura del  díptero Phlebotomus de la familia Psychodidae. Las hembras se alimentan de sangre y al picar, inyecta anticoagulantes para que la sangre siga fluyendo. En este proceso la leishmaniasis puede ser transmitida por estos dípteros a otros animales pudiendo afectar a carnívoros como los cánidos. Este complejo ciclo epidemiológico y su alta prevalencia de infección subclínica dificultan la vigilancia y el control de L. infantum y le permiten pasar desapercibido en diferentes áreas.

Un reciente estudio liderado por el investigador Álvaro Oleaga ha revelado la presencia de Leishmania en la población de lobos (Canis lupus signatus) del norte de la Península Ibérica. Las muestras de la investigación fueron recogidas entre 2008 y 2014 y dieron positivo en un 33% de los ejemplares de lobo estudiados, indicando una presencia generalizada del parásito en la región y un aparente aumento de su prevalencia en lobos durante la última década. Esto indica la utilidad del lobo como especie centinela para la detección y el estudio de Leishmania en poblaciones salvajes y confirma el valor de los programas de estudio de esta especie. Adicionalmente los científicos tomaron muestras de otros 47 carnívoros salvajes para detectar el ADN de Leishmania mediante PCR y se detectó una prevalencia general del 40% para todos los carnívoros silvestres estudiados.

Los resultados implican un handicap natural para la aptitud de los individuos de las poblaciones de lobo del norte de España que puede resultar mortal. Dichas poblaciones además de estos limitadores naturales están sufriendo una presión letal pseudocientífica por parte de las administraciones y el lobby cinegético, los cuales eliminan individuos de lobo sin contar con la complejidad y el estado óptimo de dicha especie.

Referencia:
Oleaga, A., Zanet, S., Espí, A., de Macedo, M. R. P., Gortázar, C., & Ferroglio, E. (2018). Leishmania in wolves in northern Spain: A spreading zoonosis evidenced by wildlife sanitary surveillance. Veterinary parasitology, 255, 26-31.

 

Avistamientos de estornino rosado en España, la rareza del año

Imagen de Dûrzan cîrano

Hace poco informábamos de la presencia de estornino rosado (Pastor roseus) en la Península Ibérica con una vistamiento de hasta 12 individuos en Zaragoza. Esta especie de la familia Sturnidae es originaria de Asia con un límite occidental de distribucción que llega hasta Ucrania, Rusia, Turquía y Rumanía.

Este mes de Mayo de 2018 su entrada en España ha despertado el interés de los pajareros locales al tratarse de una rareza. Por ahora se han localizado individuos solitarios en las provincias de  Navarra, León, Toledo, Soria y Mallorca. Los avistamientos de pequeños grupos de esta especie se concentran en el noroeste de nuestra geografía.

Una oportunidad para que todos los aficionados de las aves puedan contemplar una especie nueva cuya presencia es anecdótica.

La caza del urogallo cantábrico culpable de su situación actual

Mucho se está hablando en las últimas semanas sobre el enorme fracaso que ha supuesto el proyecto LIFE + del urogallo cantábrico en el que se han invertido 7 millones de euros y una gran aportación humana que no han conseguido mejorar la situación de la especie.

Los resultados del análisis genético de estas aves apuntan a la caza selectiva de machos reproductores como la causa del descenso poblacional que los llevó a la difícil situación en que se encuentran desde hace unas décadas.

Según las conclusiones de la investigación, los modelos demográficos que se representan según el ratio de sexos operacional (OSR) demuestran que el número de machos puede tener una enorme influencia en las dinámicas de las poblaciones salvajes. Este sería el caso del urogallo.

La investigación se basa en un estudio genético sobre transmisión de marcadores entre individuos y su descendencia y al mismo tiempo combina con datos de campo como el tamaño de las poblaciones y la conectividad de las mismas, que podrían influir en la dinámica de la variación genética. Se analizaron los perfiles genéticos de muestras de ejemplares cazados en la Cordillera Cantábrica desde 1958 y muestras de la población salvaje recolectadas entre 1998 y 2007. Los investigadores encontraron evidencia de un cuello de botella genético y de baja variabilidad genética que afecta los marcadores genéticos del ADN nuclear de los machos pero no al ADN mitocondrial transmitido por las hembras en lo que sería el período cuando el sexo masculino está sesgado que coincide con los eventos de caza más intensa.

El urogallo cantábrico es una subespecie que estuvo sometida a una intensa caza durante la mayor parte del siglo pasado, centrada sobre todo en los machos adultos durante la época de apareamiento, lo que eliminó a los ejemplares con mejor fitness y disminuyó las capacidades reproductoras de la población, incidiendo negativamente en la reposición demográfica al mismo tiempo que continuaban perdiendo efectivos. La especie se protegió en 1979 prohibiéndose su caza totalmente, pero la situación de la especie había llegado a un punto de difícil retorno fruto de la presión cinegética.

A día de hoy y a pesar de los esfuerzos e inversiones destinados para salvar a la especie, administraciones y beneficiarios de proyectos solo dan palos de ciego en una gestión demencial que no consigue sacar al urogallo de su triste situación.

 

Referencia:

Rodriguez-Muñoz, R., Rodríguez del Valle, C., Bañuelos, M.J. y Mirol, P. 2015. Revealing the consequences of male-biased trophy hunting on the maintenance of genetic variation. Conservation Genetics. Doi: 10.1007/s10592-015-0747