Dos cazadores dispararon a un oso pardo. La justicia busca pena para ellos.

Tras dos años de lentitud judicial, el Ministerio Público ha solicitado una leve pena de 15 meses de prisión para cada uno de los dos cazadores que dispararon contra un ejemplar de oso pardo (Ursus arctos) durante una actividad cinegética de caza de jabalíes.

El suceso se remonta a 2017, cuando dentro del Parque Natural Fuentes Carrionas y Fuente Cobre-Montaña Palentina se llevó a cabo una de las típicas actividades letales que se permiten en los espacios naturales protegidos españoles. En una cacería de jabalíes dentro de dicho parque natural, dos cazadores de 66 y 42 años respectivamente, dispararon abiertamente contra un ejemplar de oso pardo que habitaba en este declarado espacio protegido.

Recientemente, se ha pedido la pena de 15 meses de prisión, la cual seguramente evadirán ambos acusados, y la prohición de cuatro años para la realización de la actividad cinegética.

Tras ser disparado el animal protegido, la Guardia Civil especializada en el seguimiento de rastros de sangre recogió muestras y comenzó la búsqueda del ejemplar de oso. Las muestras de sangre recogidas fueron mandadas a analizar al Servicio Veterinario de Genética Molecular de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona.  Los cazadores, de iniciales M.A.Z. y J.M.G. se excusan diciendo que el primero intentó matar a un jabalí y el segundo a un lobo, especie perseguida con ahinco por los cazadores españoles. A pesar de que el resultado del análisis científico dio positivo en que el oso fue alcanzado, herido y dejó muestras de sangre, ambos cazadores continúan defendiendose con su versión, a pesar de que el ejemplar de oso pardo, una hembra según el analisis de sangre, estaba allí.

Aunque el objetivo de los espacios declarados parques naturales es preservar la singularidad biológica y paisajística del espacio garantizando su protección, es un mal cotidiano el hecho de que prime el el uso y disfrute por parte de sectores poblacionales o diferentes hobbies por encima de este criterio.

Y así continúa sucediéndose el goteo de fauna protegida disparada por los practicantes del hobby cinegético, declarados expertos en vida salvaje para posteriormente decir confundir un oso con un lobo o un jabalí. Pagando los platos rotos el resto de ciudadanos y por supuesto la biodiversidad ibérica.

Las muertes de lobo ibérico dificultan su recuperación

El lobo (Canis lupus) es una especie polémica debido a su status biológico como superdepredador. Durante los últimos siglos y en la actualidad, se ha buscado su exterminio y extirpación del medio, suprimiendo una comunidad de vertebrados completa y sana. En la Península ibérica, el lobo está protegido en Portugal mientras en España sus individuos son abatidos por el lobby cinegético o por medidas de reducción poblacionales fruto de las administraciones autonómicas.

Una investigación científica fruto de un estudio de un periodo de 5 años ha sido publicada recientemente en el journal Biodiversity and Conservation.

El lobo es una especie que no entiende de barreras y cuya estabilidad poblacional depende del flujo entre grupos. Los autores de la investigación analizan el status del lobo en el territorio español, donde el animal se encuentra en diferentes categorías. Los gestores de medio ambiente han traza el río Duero como una línea en criterio de conservación. La población de lobos al norte del río Duero se encuentra en el Anexo V de la directiva de hábitats, como lo que permite la explotación de la especie por parte del lobby cinegético y su control letal allí donde las autoridades lo determinen sin necesidad de criterios científicos. Al sur del río Duero la especie se encuentra dentro de los Anexos II y IV, donde se encuentran protegidos y cuya actividad letal debe ser realizada como una actividad excepcional a la directiva de hábitats, algo que no se cumple dado que se pretende incluso poner cupos de ejemplares abatir al sur del Duero.

Tal como recalcan los científicos que realizan la investigación, la muerte de lobos en España no discrimina de edad de los ejemplares, estatus de los mismos en la sociedad de la manada, sexo de los individuos o si estos han producido algún ataque al ganado o no. El trabajo que analiza todos los modelos de gestión autonómicos y poblaciones locales señala que muchas comunidades donde se ha ejercido una actividad letal sobre el lobo no cuentan siquiera con un plan de conservación para esta especie en su territorio. Incluso en las comunidades donde la especie ha sido catalogada como «en peligro de extinción», estas autonomías no han elaborado un plan de conservación y manejo de la especie, no se ha realizado un seguimiento de la misma e incluso se ha permitido su extinción local, como ha ocurrido en Andalucía.

La muerte de ejemplares de lobo es el criterio seguido en el territorio español como única medida de gestión de la especie, cayendo en el acientificismo y olvidando la necesidad de la conservación de las especies autóctonas. Como destacan los autores, las matanzas de lobos son intensivas, acabando legalmente con 109 ejemplares de lobo en Castilla y León en un solo año. Se hacen eco también de la notable incidencia letal sobre el lobo en las provincias de Ávila y Salamanca, donde la especie estaría protegida y su muerte debería ser un hecho de extrema excepcionalidad.

Los autores recuerdan que la muerte de lobos y su estabilidad en criterios de conservación es un tema en discusión científica, dado que la actividad letal y la reposición demográfica y estabilidad poblacional inciden de manera compleja. El criterio de porcentajes de extracción de individuos que se fijó hace años está bajo crítica por parte de la comunidad científica, considerando que esta especie con tan amplia distribución es extremadamente variable y no puede regirse según parámetros fijos. Los autores afirman claramente que para poder emplear unos criterios de extracción sobre la población de lobos, se deberían considerar unos parámetros y conocer unos datos que en España son absolutamente desconocidos debido al manejo que se hace de esta especie.

Los autores concluyen que cualquier administración que busque la conservación y el correcto manejo de una población de lobos debe buscar que el número de lobos muertos sea el mínimo, contrario a lo que se realiza en territorio español. Adicionalmente se han de considerar el resto de muertes ocurridas en la población lobuna: furtivismo, atropellos, muerte natural… las cuales son totalmente pasadas por alto por las administraciones a la hora de dictar cuantos lobos pretenden matar. Se recalca que el conocimiento científico de esta especie en las últimas décadas ha demostrado que la mortalidad legal de lobos no reduce el furtivismo hacia esta especie y que el eliminar lobos no favorece la convivencia con el ganado, sino que aumenta el conflicto.

La actividad letal sobre el lobo impide que las poblaciones se mantengan conectadas, lo que es indispensable para la conservación de la especie, así como impiden la correcta dispersión y recuperación del lobo en aquellos territorios en los que ha sido exterminado por la mano del hombre.

En conclusión, Quevedo y colaboradores no encuentran ninguna eficacia ni esfuerzo en la conservación del lobo por parte de las comunidades autónomas ni de las autoridades competentes, siguiendo una gestión acientífica que cierra sus ojos a las investigaciones y conocimiento adquirido sobre esta especie en las últimas décadas.

Citando a los autores «El objetivo de la biología de la conservación no es meramente el tener la vaga noción de conservar suficientes animales o de contar con la presencia de especies en un territorio, sino de garantizar una interacción de especies funcional»

Referencia:

Quevedo, M., Echegaray, J., Fernández-Gil, A., Leonard, J. A., Naves, J., Ordiz, A., Revilla, E. & Vilà, C. 2018. Lethal management may hinder population recovery in Iberian wolves. Biodiversity and Conservation, 1-18.

Tercer oso que aparece muerto en Castilla y León en mes y medio.

Según han comunicado desde la Junta de Castilla y León, el pasado día 8 de noviembre de 2018 apareció muerto un macho adulto de oso pardo (Ursus arctos) en Celada de Roblecedo, municipio de Cervera de Pisuerga, Palencia.

Celadores, agentes medioambientales de la Junta, Seprona de la Guardia Civil, y  personal de fundaciones han sido quienes han recogido los restos del animal, que al parecer serán sometidos en los próximos días a una necropsia de dudoso resultado.

Según los datos conocidos, el cadáver apareció en una pista y cuenta con evidencias de carroñeo.

Con este es el tercer ejemplar de oso pardo que aparece muerto en Castilla y León en un período de tan solo 40 días. La consejería no ha dado a conocer los informes de estas muertes, cuyo análisis al parecer iba a realizarse en el CRAS de Valladolid según los intereses de la Junta.

Obviamente todo animal muere, y en toda población natural se suceden muertes de manera diferencial, si bien es alarmante y debe ser cuidadosamente estudiado que estas muertes tan cercanas en el tiempo ocurran en terrenos donde se permite la actividad cinegética.

 

La posición de algunos ganaderos expulsa al oso Goiat

Los ganaderos más radicales emplean al oso Goiat para reavivar el rechazo y promover el odio hacia la fauna salvaje.

Según ganaderos de la zona del  Val d’Aran, el oso Goiat, provoca daños graves para la actividad ganadera al haber cometido repetidos ataques sobre las reses que están a su disposición, siendo registrados 15 ataques.

Este ejemplar de oso fue liberado en 2016 en el Parque Natural del Alto Pirineo procedente de Eslovenia dentro del proyecto PirosLife, el proyecto europeo para potenciar la genética de la escasa población de osos de los Pirineos, que cuenta con poco más de 40 ejemplares.

Tras las protestas respecto al oso, el conseller de Territorio y Solidaritat, Damià Calvet, ha asegurado al sector ganadero que está trabajando en el procedimiento jurídico y técnico para extraer al oso. Sin embargo, el conseller destaca que e cuando se produce un ataque, indemnizan a los ganaderos. Igualmente, ha señalado que «hay que hablar con el territorio y con el sector de la ganadería, lo que permitirá lograr una mejor convivencia”.

Como otros ganaderos y pastores demuestran, la convivencia con los depredadores salvajes es posible, con un correcto manejo del ganado y medidas preventivas.

Por otra parte, los grupos extremistas del sector ganadero están aprovechando la ocasión para incitar el rechazo hacia la fauna salvaje en los espacio naturales, no centrándose únicamente en Goiat, sino en los demás osos, buitres y toda fauna salvaje; como promovieron en la manifestación convocada por sindicatos agrarios radicales en Viella el pasado viernes, quienes dicen vivir en la naturaleza, pero sin naturaleza.

Densidad y características reproductoras de las osas de la Cordillera Cantábrica.

Un grupo de investigadores ha publicado un artículo científico en The European Zoological Journal que recoge un estudio de las características reproductoras del oso pardo en la región cantábrica. Los investigadores han tomado datos de hembras de oso de la cordillera cantábrica, cuyo seguimiento ha durado un periodo de 28 años (1989-2017).

El estudio ha contado en su muestra con datos procedentes de 362 camadas y 695 cachorros. La mitad de las osas tiene camadas de dos cachorros mientras que un tercio tiene un único cachorro y un 10% tiene tres. Todos los datos han sido obtenidos mediante observaciones directas de los individuos.

La conclusión del estudio es un ratio de 0.7 cachorros nacidos por año por hembra reproductora.

Referencia:
PENTERIANI, V., et al. Density and reproductive characteristics of female brown bears in the Cantabrian Mountains, NW Spain. The European Zoological Journal, 2018, vol. 85, no 1, p. 313-321.

Paleontología: Iberictis, el linaje más antiguo de los glotones está en la Península Ibérica.

Imagen: Fósiles de Iberictis buloti de els Casots, depositados en Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP)

Un estudio publicado en Journal of Mammalian Evolution y  encabezado por el paleontólogo Alberto Valenciano aporta nuevos datos sobre la historia evolutiva de los mustélidos.

En el trabajo, Valenciano y colaboradores describen material perteneciente al género Iberictis, del Mioceno inferior de la Península Ibérica. En el artículo se estudian y comparan restos pertenecientes a dos especies: Iberictis azanzae procedente de Artesilla (Zaragoza) e Iberictis buloti del yacimiento de els Casots (Cataluña). El estudio confirma los caracteres más primitivos en la especie I. buloti y su presencia más antigua en la Península Ibérica hace 16,5 -16,3 millones de años.

El análisis cladístico y la comparación con otros grandes mustelidos del Mioceno concluye que Iberictis es el taxón hermano del género de mustélidos gigantes Plesiogulo y que este género constituye el grupo hermano de los actuales glotones (Gulo gulo). Como resultado, Iberictis se describe como el representante más antiguo del clado Gulonini, el linaje de los actuales glotones que se remontaría a principios del Mioceno

Referencia: Valenciano, A., Abella, J., Alba, D. M., Robles, J. P., Álvarez-Sierra, M. A. & Morales, J. 2018. New Early Miocene Material of Iberictis, the Oldest Member of the Wolverine Lineage (Carnivora, Mustelidae, Guloninae) Journal of Mammalian Evolution, 25, 1–21

 

Presentación de Pastando con Lobos, producción ganadera coexistiendo con depredadores

Ayer 21 de Junio de 2018 tuvo lugar la presentación del proyecto «Pastando con Lobos» en el centro de recuperación de Grefa.

En este acto GREFA presenta su aval y un acuerdo de custodia del territorio con la explotación ganadera Aldonza, la cual cuenta con más de 1300 cabezas de ovino destinadas a la producción de carne y también a la conservación del territorio y la conservación del lobo ibérico.

En la ponencia oral participaron el biólogo Javier Talegón, quien expuso la ecología y la historia ganadera del lugar y el ganadero Alberto Fernández, quien junto a su mujer Rosa es el protagonista de esta iniciativa.

Alberto compartió con todos los presentes su metodología de trabajo: un trabajo duro y dedicado junto a las ovejas, cuidando de su ganado y del medio para garantizar el mejor producto y al mismo tiempo no sufrir negativamente la convivencia con depredadores. Para esto el ganadero considera indispensable el trabajo de los mastines. Los perros deben estar cuidados y bien alimentados, argumenta Alberto, y con el ganado. «Yo no quiero un perro de concurso» dice el ganadero, «quiero perros ágiles que trabajen». Sus mastines son la mayor medida preventiva contra el lobo, lo que le ha supuesto cero ataques del depredador silvestre. La tenencia y manejo de mastines se traduce en un elevado coste adicional para esta producción ganadera, que prefiere invertir en medidas preventivas para garantizar su producto y la coexistencia con el lobo. Como dijo Alberto en su ponencia «es costoso, es trabajoso, mañana y tarde, pero es posible». Sus ovejas son cercadas al caer la noche, lo que facilita la labor de vigilancia a los perros. «Montar un cercado puede llevar 8 o 9 horas» explica Alberto, sobre lo dedicado que es hacer bien el trabajo. Lo que Alberto, como otros ganaderos, reclama es que su trabajo no está recompensado debido al sistema actual. Él, al igual que otros, quiere poder vivir dignamente ofreciendo su producto.

Con esta nueva marca, Pastando con Lobos, sale al mercado un producto de calidad y sostenible con toda la biodiversidad, en el que Grefa actuará como control de coexistencia entre la ganadería y el lobo.

La iniciativa es clara y desde sus inicios presenta resultados:

-Es la primera marca en España que se materializa comercializando carne de calidad compatible con el lobo.
-Es una alternativa a la ganadería industrial y los problemas ambientales que esta genera.
-Mantiene manejos ganaderos tradicionales.
-Favorece el empleo de la mujer en el mundo rural.
-Es un ejemplo de coexistencia con el lobo y es extrapolable.

Alberto y Rosa demuestran que con un modelo de trabajo tradicional como siempre se ha hecho, estando con el ganado, manejándolo, empleando perros y guardando las reses, la convivencia con el lobo es absolutamente posible con daños cero.

Caballos para desviar los ataques de lobo al ganado

Una reciente publicación de investigación realizada por Laura Lagos, investigadora del CICA, y Felipe Bárcena y publicada en Mammal Research aporta nuevos datos sobre la dieta del lobo (Canis lupus signatus).

Los investigadores han estudiado la dieta de la población de lobos de Galicia a partir de 2740 muestras recogidas en un período de 4 años, obteniendo resultados sobre la variación de la dieta de la especie en diferentes localizaciones. En los datos obtenidos, la dieta de los grupos de lobo varía según el hábitat y los recursos disponibles. En el norte y centro de Galicia los lobos tienden a seleccionar como presa favorita a los caballos salvajes sobre el ganado bovino o los ungulados silvestres. En cambio en las zonas montañosas del este de Galicia los lobos depredan en un 70% de los casos sobre ungulados silvestre con preferencia por el corzo (Capreolus capreolus), lo que los científicos concluyen que son patrones de selección de alimento claros.

Entre el ganado y los caballos salvajes, los lobos seleccionan positivamente el caballo. El corzo y el caballo se convierten en las especies clave para la alimentación del lobo en Galicia, siendo los caballos la presa favorita en aquellos lugares donde están presentes. Según las conclusiones del estudio, la presencia de caballos salvajes en las áreas con lobo puede contribuir disminuir los ataques sobre el ganado dada la preferencia de presas.

En opinión de los investigadores, estos nuevos datos científicos deberían contribuir a que la administración tomara decisiones de gestión basadas en la ciencia y conservara la presencia de caballos en las áreas donde se han encontrado tradicionalmente. Adicionalmente considerar que las poblaciones de corzo deben ser mantenidas en condiciones óptimas en aquellos lugares con ganado donde no haya caballos.

Referencia:
Lagos, L., & Bárcena, F. 2018. Spatial variability in wolf diet and prey selection in Galicia (NW Spain). Mammal Research, 63(2), 125-139.

Exposición de la fauna fósil del Cerro de Los Batallones

El Cerro de los Batallones es un conjunto de yacimientos ubicado en la Comunidad de Madrid que lleva excavándose más de 25 años. Consta de 10 yacimientos de entre 9 y 10 millones de años, datados como Vallesiense (Mioceno Superior). Estos yacimientos que actuaban como trampas naturales han proporcionado miles de restos fósiles que han permitido conocer la fauna que habitaba el centro de la Península Ibérica. El funcionamiento de los yacimientos como trampa donde quedaban atrapados los animales ha permitido la conservación de los elementos anatómicos de individuos completos y casi completos, muchos de ellos en conexión anatómica. Durante estos años de excavación estos fósiles han permanecido guardados o bajo estudio y han permanecido ocultos al público.

Fósiles de Aceratherium incisivum. Imagen de M. Ansón.

Ahora tras 25 años de estudio, por primera vez se realiza una exposición presentando los fósiles de los diferentes yacimientos de Batallones y dando a conocer a los asistentes a la exhibición cuales eran los animales del Vallesiense. El Museo Arqueológico Regional en Alcalá de Henares acoge la exhibición “La colina de los tigres dientes de sable”.

La exposición hace un repaso a la fauna de los yacimientos de Batallones, contando con la presencia de fósiles de la mayoría de taxones encontrados, incluyendo algunos micromamíferos y presentando montajes anatómicos de diferentes grandes mamíferos.

Hippopotamodon major, el gran suído del Cerro de los Batallones. Imagen de M.Ansón

Hippopotamodon major, el gran suído del Cerro de los Batallones. Imagen de M.Ansón

Para aquellos interesados, en la exhibición podrán observar el montaje de una réplica del esqueleto completo del félido Machairodus aphanistus, además de montajes del félido Promegantereon ogygia, el anficiónido Magerycion anceps, el úrsido Indarctos arctoides, el hiénido Protictitherium crassum, un équido hipparionino, el rinoceronte Aceratherium incisivum y el jiráfido Decennatherium rex junto a fósiles del ailúrido Simocyon batalleri, el mustélido gigante Eomellivora piveteaui, el suido Hippopotamodon major, el mósquido Micromeryx y la tortuga gigante Titanochelon.

La exposición se ve complementada y realizada gracias al arte de Mauricio Antón, el paleoartista líder en la reconstrucción de mamíferos fósiles, que en pequeño y gran formato llena los espacios de la exhibición junto a las reconstrucciones de los paleontólogos Oscar Sanisidro, Israel M. Sánchez y Daniel Hontecillas.

Hemimandíbula del mustélido gigante Eomellivora piveteaui. Imagen de M. Ansón.