Científicos españoles describen una nueva especie de murciélago presente en la Península Ibérica.

Una reciente investigación realizada por españoles sobre el complejo de especies relacionadas por Myotis nattereri ha concluido en la descripción de dos nuevas especies para este género de quirópteros vespertiliónidos.

Desde hace tiempo la ciencia se cuestionaba si la especie Myotis nattereri era en realidad un conjunto de varias especies diferenciadas.

Juste y colaboradores han realizado un estudio genético en el cual han encontrado enormes diferencias dentro de diferentes formas del género Myotis como para que la anteriormente conocida Myotis nattereri se separe en otras dos nuevas especies diferenciadas. Estas especies son muy similares morfológicamente y por ello habían pasado desapercibidas para la ciencia hasta ahora.

La nueva especie europea ha sido descrita como Myotis crypticus. Conocida como murciélago ratonero críptico, se distribuye por la Península Ibérica, Italia, Austria y Suiza. Esta especie habita un enorme rango de hábitats, desde bosques a praderas donde pueda encontrar refugio y puede encontrarse desde el nivel del mar hasta los 1000 metros de altura. Este M. crypticus era confundido anteriormente como miembro de la especie Myotis escalerai, especie presente en la Península Ibérica.

En este trabajo se describe también una nueva especie de Myotis para el norte de África, llamada Myotis zenatius. El estado de conservación de esta especie es desconocido al ser una especie altamente rara y escasa y se debe profundizar más en su estudio en el futuro.

Referencia:
Juste. J., Ruedi, M., Puechmaille, S., Salicini, I. &  Ibáñez, C. 2018, “Two new cryptic bat species within the Myotis nattereri species complex (Vespertilionidae, Chiroptera) from the Western Palaearctic”, Acta Chiropterologica, 20 (2): 285–301

Jornada: Investigaciones y trabajos en curso sobre el lobo en el MNCN

Este viernes 1 de Febrero, el Museo Nacional de Ciencias Naturales, institución referente de la Historia Natural en España, acogerá una jornada sobre la situación del lobo ibérico (Canis lupus signatus).

La Asociación “Observatorio del Lobo” se ha creado para estudiar el estado de conservación de esta especie y para fortalecer la idea de que es necesario el cumplimiento de la normativa para la conservación de la biodiversidad.

El estado de conservación se considera favorable cuando se cumplen al mismo tiempo tres condiciones: 1) que la dinámica de población refleje que la especie se mantiene por sí misma a largo plazo como un componente viable de sus hábitats naturales; 2) que el área de distribución no se esté reduciendo ni se reduzca en un futuro previsible 3) que exista y continúe existiendo un hábitat suficientemente grande para mantener la población de la especie a largo plazo .Condiciones que a día de hoy no se encuentran confirmadas mediante publicaciones científicas.

La presente Jornada se realiza para dar a conocer la creación de la Asociación y para cumplir uno de sus objetivos principales, que es informar a la Sociedad periódicamente sobre los resultados de las investigaciones en curso.

Direcciones electrónicas de contacto:

observatorio.del.lobo@mncn.csic.es

observatorio.del.lobo@gmail.com

https://observatoriolobo.com/

Las muertes de lobo ibérico dificultan su recuperación

El lobo (Canis lupus) es una especie polémica debido a su status biológico como superdepredador. Durante los últimos siglos y en la actualidad, se ha buscado su exterminio y extirpación del medio, suprimiendo una comunidad de vertebrados completa y sana. En la Península ibérica, el lobo está protegido en Portugal mientras en España sus individuos son abatidos por el lobby cinegético o por medidas de reducción poblacionales fruto de las administraciones autonómicas.

Una investigación científica fruto de un estudio de un periodo de 5 años ha sido publicada recientemente en el journal Biodiversity and Conservation.

El lobo es una especie que no entiende de barreras y cuya estabilidad poblacional depende del flujo entre grupos. Los autores de la investigación analizan el status del lobo en el territorio español, donde el animal se encuentra en diferentes categorías. Los gestores de medio ambiente han traza el río Duero como una línea en criterio de conservación. La población de lobos al norte del río Duero se encuentra en el Anexo V de la directiva de hábitats, como lo que permite la explotación de la especie por parte del lobby cinegético y su control letal allí donde las autoridades lo determinen sin necesidad de criterios científicos. Al sur del río Duero la especie se encuentra dentro de los Anexos II y IV, donde se encuentran protegidos y cuya actividad letal debe ser realizada como una actividad excepcional a la directiva de hábitats, algo que no se cumple dado que se pretende incluso poner cupos de ejemplares abatir al sur del Duero.

Tal como recalcan los científicos que realizan la investigación, la muerte de lobos en España no discrimina de edad de los ejemplares, estatus de los mismos en la sociedad de la manada, sexo de los individuos o si estos han producido algún ataque al ganado o no. El trabajo que analiza todos los modelos de gestión autonómicos y poblaciones locales señala que muchas comunidades donde se ha ejercido una actividad letal sobre el lobo no cuentan siquiera con un plan de conservación para esta especie en su territorio. Incluso en las comunidades donde la especie ha sido catalogada como “en peligro de extinción”, estas autonomías no han elaborado un plan de conservación y manejo de la especie, no se ha realizado un seguimiento de la misma e incluso se ha permitido su extinción local, como ha ocurrido en Andalucía.

La muerte de ejemplares de lobo es el criterio seguido en el territorio español como única medida de gestión de la especie, cayendo en el acientificismo y olvidando la necesidad de la conservación de las especies autóctonas. Como destacan los autores, las matanzas de lobos son intensivas, acabando legalmente con 109 ejemplares de lobo en Castilla y León en un solo año. Se hacen eco también de la notable incidencia letal sobre el lobo en las provincias de Ávila y Salamanca, donde la especie estaría protegida y su muerte debería ser un hecho de extrema excepcionalidad.

Los autores recuerdan que la muerte de lobos y su estabilidad en criterios de conservación es un tema en discusión científica, dado que la actividad letal y la reposición demográfica y estabilidad poblacional inciden de manera compleja. El criterio de porcentajes de extracción de individuos que se fijó hace años está bajo crítica por parte de la comunidad científica, considerando que esta especie con tan amplia distribución es extremadamente variable y no puede regirse según parámetros fijos. Los autores afirman claramente que para poder emplear unos criterios de extracción sobre la población de lobos, se deberían considerar unos parámetros y conocer unos datos que en España son absolutamente desconocidos debido al manejo que se hace de esta especie.

Los autores concluyen que cualquier administración que busque la conservación y el correcto manejo de una población de lobos debe buscar que el número de lobos muertos sea el mínimo, contrario a lo que se realiza en territorio español. Adicionalmente se han de considerar el resto de muertes ocurridas en la población lobuna: furtivismo, atropellos, muerte natural… las cuales son totalmente pasadas por alto por las administraciones a la hora de dictar cuantos lobos pretenden matar. Se recalca que el conocimiento científico de esta especie en las últimas décadas ha demostrado que la mortalidad legal de lobos no reduce el furtivismo hacia esta especie y que el eliminar lobos no favorece la convivencia con el ganado, sino que aumenta el conflicto.

La actividad letal sobre el lobo impide que las poblaciones se mantengan conectadas, lo que es indispensable para la conservación de la especie, así como impiden la correcta dispersión y recuperación del lobo en aquellos territorios en los que ha sido exterminado por la mano del hombre.

En conclusión, Quevedo y colaboradores no encuentran ninguna eficacia ni esfuerzo en la conservación del lobo por parte de las comunidades autónomas ni de las autoridades competentes, siguiendo una gestión acientífica que cierra sus ojos a las investigaciones y conocimiento adquirido sobre esta especie en las últimas décadas.

Citando a los autores “El objetivo de la biología de la conservación no es meramente el tener la vaga noción de conservar suficientes animales o de contar con la presencia de especies en un territorio, sino de garantizar una interacción de especies funcional”

Referencia:

Quevedo, M., Echegaray, J., Fernández-Gil, A., Leonard, J. A., Naves, J., Ordiz, A., Revilla, E. & Vilà, C. 2018. Lethal management may hinder population recovery in Iberian wolves. Biodiversity and Conservation, 1-18.

El 83% de los suelos agrícolas están contaminados por tóxicos

El uso de tóxicos es una de las principales bases de la intensificación  y modernización agrícola realizada en las últimas décadas. La mayoría de agricultores apuestan por un modelo de exterminio de todo organismo ajeno a su producción, empleando para ello los productos tóxicos necesarios.

En un reciente estudio científico publicado por Silva et al., 2018 en Science of The Total Environment se ha desvelado la magnitud de este problema que está atentando contra la biodiversidad europea a favor del lucro privado.

Para su estudio, los investigadores han analizado 317 suelos agrícolas dentro de la Unión Europea, en los cuales han encontrado 76 tipos de pesticidas. Como resultado, el 83 % de los suelos analizados presentan empleo de al menos un pesticida y el 58% presentaban uso de varios pesticidas diferentes.

Los autores han encontrado hasta 166 mezclas de plaguicidas diferentes, cuyos efectos totales combinados son desconocidos para la ciencia.

En nuestro caso, España lidera la venta de plaguicidas en Europa, según datos de EUROSTAT. Los resultados del estudio demuestran que en España predominan los suelos contaminados con mezclas de 2 a 5 residuos toxicos.  En Murcia se encuentran los mayores niveles de contaminación con suelos con mezclas de 6 a 10 plaguicidas diferentes.

Fig. 2

Figura con licencia Creative Commons procedente de  Silva et al., 2018 en la que se aprecian las concentraciones de residuos en suelos agrícolas.

El uso intensificado de plaguicidas como parte del modelo agrícola produce un grave impacto mortal sobre una amplia diversidad (López Antia et al., 2011; Goulson, 2014).
Los alarmantes resultados de este estudio científico demuestran que el envenenamiento del medio ambiente es una regla y no una excepción en el mundo de la agricultura europea.

 

Referencias:

 

Goulson, D. 2014. Ecology: Pesticides linked to bird declines. Nature, 511(7509), 295

 

López Antia, A., Ortiz-Santaliestra, M. E., & Mateo Soria, R. (2011). Impacto de la intensificación agrícola y el uso de agroquímicos en la conservación de la fauna silvestre. In Agricultura ecológica en secano: soluciones sostenibles en ambientes mediterráneos/Meco, R.[edit.]; et. al (pp. 357-376).

Silva, V., Mol, H. G., Zomer, P., Tienstra, M., Ritsema, C. J., & Geissen, V. 2018. Pesticide residues in European agricultural soils–a hidden reality unfolded. Science of The Total Environment, 653, 1532-1545

Los páridos emplean su olfato para detectar a sus presas

Una investigación realizada por las españolas I. Saavedra y L. Amo descubre que los páridos emplean su olfato para captar feromonas de sus presas a la hora de conseguir su alimento.

Abundan los mitos y confusión sobre el olfato de las aves: desde que los buitres huelen carne a kilómetros de distancia hasta que los paseriformes carecen del sentido del olfato, o apenas lo utilizan.

Contra ello, cada vez hay más conocimiento científico que demuestra la importancia del olfato en la vida de las aves.

Las investigadoras han demostrado que los páridos se sienten atraídos por los árboles infestados por orugas, y que el mecanismo responsable de esta atracción es el olfato Los resultados concluyen que estas aves también son capaces de interceptar las señales químicas que emiten sus presas al comunicarse intraespecíficamente.

Las científicas realizaron el estudio en un melojar (Quercus pyrenaica) con abundancia de herrerillos comunes (Cyanistes caeruleus) y carboneros comunes (Parus major). Se realizaron modelos de plastilina de las orugas de la polilla de invierno (Operophtera brumata) y se situaron en ramas de melojo. En la mitad de estas ramas colocaron también dispensadores de feromonas de las polillas y en la otra mitad no se colocó el dispensador.  Se calcularon los datos des la atracción de las aves contando el número de modelos de orugas con signos de depredación por páridos en cada rama.

El número de orugas picadas fue significativamente mayor cuando estaban cerca de un dispensador de feromonas. En 10 de los 16 árboles que tenían un dispensador de feromonas se encontraron orugas picadas por aves, mientras que sólo en 3 de los 16 árboles que carecían de feromonas se encontraron signos de ataques a las orugas de plastilina. Como resultado se concluye que mediante el olfato las aves  son capaces de detectar las feromonas que emiten sus presas.

Referencia:
Saavedr, I. & Amo, L. 2018. Insectivorous birds eavesdrop on the pheromones of their prey. Plos One. DOI: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0190415

La población de lobos en la Península Ibérica: frágil y poco diversa.

Una reciente investigación científica publicada por Silva et al., 2018 en Scientific Reports aporta novedad a la realidad del lobo ibérico (Canis lupus signatus).

A pesar de la capacidad de movimiento, dispersión y expansión que se debería esperar del lobo, en el caso de la Península Ibérica parece que los individuos de la especie. Según el análisis de datos obtenidos durante un periodo de 20 años y 218 individuos de lobo genéticamente estudiados, las conclusiones de este trabajo indican una cantidad muy baja de individuos dispersantes y un escaso intercambio genético entre la población de lobos ibéricos. Esto resulta en grupos geográficos muy estrechamente emparentados genéticamente. Al estudio genético se añaden datos aportados por ejemplares radiomarcados, que arrojan una muy escasa dispersión y movilidad por parte de los individuos de la población lobuna. Esta escasa dispersión y la diferenciación clara de estos grupos no responde a ningún tipo de barreras topográficas según los autores.

Referencias:
Silva, P., López-Bao, J. V., Llaneza, L., Álvares, F., Lopes, S., Blanco, J. C., Cortés, I., García, E., Palacios, V., Rio Maior, H.,  Ferrand, N. & Godinho, R. (2018). Cryptic population structure reveals low dispersal in Iberian wolves. Scientific reports, 8(1), 14108.

El dimorfismo sexual en las avutardas afecta a la competencia entre hermanos

Un nuevo estudio sobre competencia entre hermanos por el alimento proporcionado por los padres ha sido publicado en un trabajo dirigido por los hermanos Alonso, unas de las máximas autoridades en avutardas a nivel mundial.

La avutarda común (Otis tarda) suele tener un único polluelo, pero en los casos en que cría varios pollos, trabajos previos habían demostrado un mayor éxito de cría en pollos macho.

Los investigadores han estudiado el cuidado parental otorgado por la madre a los pollos en familias con dos pollos de diferente sexo, de dos pollos hembra, dos pollos macho, y un solo pollo.

Durante el estudio, los investigadores observaron que los pollos macho recibieron el doble de alimento por parte de su madre que los pollos hembra. Esto en parte se debe a que los pollos macho permanecen siempre más cerca de la madre que los pollos hembra, consiguiendo así más comida, y adicionalmente al ser más grandes pueden competir más por el alimento. Se ha comprobado que en familias con pollos de ambos sexo, los pollos macho reciben el doble de alimento por parte de sus madres que los pollos hembra. Como resultado, los pollos hembra de estas familias sufren una mayor tasa de mortandad que los machos. Estas diferencias se deben a que los machos necesitan más alimento para poder desarrollarse y se ha comprobado que en familias con un solo pollo hembra, esta no recibe menos alimento del que una hembra le proporcionaría a un único pollo macho, por lo que las madres no mostrarían preferencia por hijos de un sexo u otro.

 

Referencia:
Alonso, J. C., Martín, E., Morales, M. B., & Alonso, J. A. 2018. Sibling competition and not maternal allocation drives differential offspring feeding in a sexually size-dimorphic bird. Animal behaviour, 137, 35-44.

Densidad y características reproductoras de las osas de la Cordillera Cantábrica.

Un grupo de investigadores ha publicado un artículo científico en The European Zoological Journal que recoge un estudio de las características reproductoras del oso pardo en la región cantábrica. Los investigadores han tomado datos de hembras de oso de la cordillera cantábrica, cuyo seguimiento ha durado un periodo de 28 años (1989-2017).

El estudio ha contado en su muestra con datos procedentes de 362 camadas y 695 cachorros. La mitad de las osas tiene camadas de dos cachorros mientras que un tercio tiene un único cachorro y un 10% tiene tres. Todos los datos han sido obtenidos mediante observaciones directas de los individuos.

La conclusión del estudio es un ratio de 0.7 cachorros nacidos por año por hembra reproductora.

Referencia:
PENTERIANI, V., et al. Density and reproductive characteristics of female brown bears in the Cantabrian Mountains, NW Spain. The European Zoological Journal, 2018, vol. 85, no 1, p. 313-321.

Estudian los odonatos en el Real Jardín Botánico Alfonso XIII

Los odonatos son un orden de insectos que incluye a los  familiares caballitos del diablo y las libélulas.

Un equipo de jóvenes entomólogos coordinado por el investigador Diego Gil Tapetado estudian las poblaciones de libélulas y caballitos del diablo presentes en el entorno del Real Jardín Botánico Alfonso XIII, ubicado en Ciudad Universitaria, Madrid.

Entre los hallazgos de estos investigadores se encuentra la primera cita de Trithemis kirbyi en la Comunidad de Madrid. Esta especie migradora se introdujo por primera vez en 2007 en la Península Ibérica y actualmente ya se localiza hasta en regiones pirenaicas. Gracias a las diferentes condiciones meteorológicas aparecen en Madrid nuevas especies por identificar. Se estudian la aparición de especies de hábitats más húmedos o más áridos y se compara la meteorología de diferentes años, dado que según las precipitaciones se da lugar a la aparición o ausencia de diferentes especies.

Los investigadores hacen estudios de marcaje alar identificando a los individuos. Gracias a esto se comprueban dinámicas poblacionales y el número de efectivos en el hábitat.

Recientemente se han comenzado a realizar estudios de morfología geométrica empleando landmarks para comparar la simetría bilateral, lo que augura futuras publicaciones científicas a partir de los trabajos realizados por estos entomólogos.

Adicionalmente, se ha detectado la presencia de una especie rara, Coenagrion mercuriale, catalogada como casi amenazada. En la Península Ibérica contamos con 4 especies del género Coenagrion siendo un lugar de mayor densidad que el resto de Europa.

El trabajo de este grupo y sus muestreos continuados en la zona permiten encontrar nuevas especies que no se creían presentes.

Los mamíferos se hacen más nocturnos para evitar a los humanos

Es innegable que la actividad humana ha provocado cambios bien documentados en la conducta y en la distribucción espacial de la vida silvestre, pero el efecto acumulativo de la perturbación humana en la dinámica temporal de los animales no había sido cuantificada hasta la fecha.

Recientemente una investigación de Kaitlyn Gaynor y colaboradores publicada en Science ha aportado luz sobre la influencia de las actividades humanas en la nocturnidad de la vida salvaje. En el trabajo, los autores examinan los efectos antropogénicos en los patrones de actividad diaria de mamíferos, realizando un metanálisis de 62 especies de seis continentes, incluyendo información de la Península Ibérica.

En el caso de España, abordan datos respecto al zorro rojo (Vulpes vulpes), el cual sufre una persecución letal por parte de sectores pseudocientíficos y que también cambia sus ritmos circadianos en ambientes rurales con cierta densidad y actividad humana y agricultura, para evitar encuentros. Esto supone un efecto sobre la relación entre el zorro y el conejo (Oryctolagus cuniculus) como se aporta a través de datos de Díaz-Ruíz et al., 2016. Esta cambio en las horas de actividad diurna del zorro respecto al conejo puede suponer un efecto desequilibrante sobre este segundo.

Como comprueban los autores, la presencia humana afecta de todas formas a los animales, estos tienden a volverse más nocturnos allí donde coexisten con seres humanos, ya sea este una amenaza directa o no. Al realizar los humanos sus actividades generalmente durante el día, los mamíferos tienen a evitar estos intervalos de tiempo, volviéndose más activos durante la noche.

El estudio global revela un fuerte impacto humano, provocando efectos en los patrones diarios de la actividad de los mamíferos salvajes. Los animales aumentaron su nocturnidad en un factor promedio de 1.36 en respuesta a la perturbación humana. Este hallazgo fue consistente en todos los continentes, hábitats, taxones y actividades humanas.

A medida que el efecto humano se expande globalmente, la evitación de la coexistencia temporal con los humanos puede facilitar la coexistencia y supervivencia de los animales junto a los humanos.

Sin embargo, las conclusiones de los científicos derivan en un aspecto negativo. La respuesta en el cambio de ritmos de los animales pueden resultar en cambios muy marcados de los patrones naturales de actividad, con consecuencias para el fitness de los individuos, la persistencia de la población, las interacciones comunitarias y la evolución, como destacan los autores.

Referencias:

Díaz‐Ruiz, F., Caro, J., Delibes‐Mateos, M., Arroyo, B., & Ferreras, P. (2016). Drivers of red fox (Vulpes vulpes) daily activity: prey availability, human disturbance or habitat structure?. Journal of Zoology, 298(2), 128-138.