Las muertes de lobo ibérico dificultan su recuperación

El lobo (Canis lupus) es una especie polémica debido a su status biológico como superdepredador. Durante los últimos siglos y en la actualidad, se ha buscado su exterminio y extirpación del medio, suprimiendo una comunidad de vertebrados completa y sana. En la Península ibérica, el lobo está protegido en Portugal mientras en España sus individuos son abatidos por el lobby cinegético o por medidas de reducción poblacionales fruto de las administraciones autonómicas.

Una investigación científica fruto de un estudio de un periodo de 5 años ha sido publicada recientemente en el journal Biodiversity and Conservation.

El lobo es una especie que no entiende de barreras y cuya estabilidad poblacional depende del flujo entre grupos. Los autores de la investigación analizan el status del lobo en el territorio español, donde el animal se encuentra en diferentes categorías. Los gestores de medio ambiente han traza el río Duero como una línea en criterio de conservación. La población de lobos al norte del río Duero se encuentra en el Anexo V de la directiva de hábitats, como lo que permite la explotación de la especie por parte del lobby cinegético y su control letal allí donde las autoridades lo determinen sin necesidad de criterios científicos. Al sur del río Duero la especie se encuentra dentro de los Anexos II y IV, donde se encuentran protegidos y cuya actividad letal debe ser realizada como una actividad excepcional a la directiva de hábitats, algo que no se cumple dado que se pretende incluso poner cupos de ejemplares abatir al sur del Duero.

Tal como recalcan los científicos que realizan la investigación, la muerte de lobos en España no discrimina de edad de los ejemplares, estatus de los mismos en la sociedad de la manada, sexo de los individuos o si estos han producido algún ataque al ganado o no. El trabajo que analiza todos los modelos de gestión autonómicos y poblaciones locales señala que muchas comunidades donde se ha ejercido una actividad letal sobre el lobo no cuentan siquiera con un plan de conservación para esta especie en su territorio. Incluso en las comunidades donde la especie ha sido catalogada como «en peligro de extinción», estas autonomías no han elaborado un plan de conservación y manejo de la especie, no se ha realizado un seguimiento de la misma e incluso se ha permitido su extinción local, como ha ocurrido en Andalucía.

La muerte de ejemplares de lobo es el criterio seguido en el territorio español como única medida de gestión de la especie, cayendo en el acientificismo y olvidando la necesidad de la conservación de las especies autóctonas. Como destacan los autores, las matanzas de lobos son intensivas, acabando legalmente con 109 ejemplares de lobo en Castilla y León en un solo año. Se hacen eco también de la notable incidencia letal sobre el lobo en las provincias de Ávila y Salamanca, donde la especie estaría protegida y su muerte debería ser un hecho de extrema excepcionalidad.

Los autores recuerdan que la muerte de lobos y su estabilidad en criterios de conservación es un tema en discusión científica, dado que la actividad letal y la reposición demográfica y estabilidad poblacional inciden de manera compleja. El criterio de porcentajes de extracción de individuos que se fijó hace años está bajo crítica por parte de la comunidad científica, considerando que esta especie con tan amplia distribución es extremadamente variable y no puede regirse según parámetros fijos. Los autores afirman claramente que para poder emplear unos criterios de extracción sobre la población de lobos, se deberían considerar unos parámetros y conocer unos datos que en España son absolutamente desconocidos debido al manejo que se hace de esta especie.

Los autores concluyen que cualquier administración que busque la conservación y el correcto manejo de una población de lobos debe buscar que el número de lobos muertos sea el mínimo, contrario a lo que se realiza en territorio español. Adicionalmente se han de considerar el resto de muertes ocurridas en la población lobuna: furtivismo, atropellos, muerte natural… las cuales son totalmente pasadas por alto por las administraciones a la hora de dictar cuantos lobos pretenden matar. Se recalca que el conocimiento científico de esta especie en las últimas décadas ha demostrado que la mortalidad legal de lobos no reduce el furtivismo hacia esta especie y que el eliminar lobos no favorece la convivencia con el ganado, sino que aumenta el conflicto.

La actividad letal sobre el lobo impide que las poblaciones se mantengan conectadas, lo que es indispensable para la conservación de la especie, así como impiden la correcta dispersión y recuperación del lobo en aquellos territorios en los que ha sido exterminado por la mano del hombre.

En conclusión, Quevedo y colaboradores no encuentran ninguna eficacia ni esfuerzo en la conservación del lobo por parte de las comunidades autónomas ni de las autoridades competentes, siguiendo una gestión acientífica que cierra sus ojos a las investigaciones y conocimiento adquirido sobre esta especie en las últimas décadas.

Citando a los autores «El objetivo de la biología de la conservación no es meramente el tener la vaga noción de conservar suficientes animales o de contar con la presencia de especies en un territorio, sino de garantizar una interacción de especies funcional»

Referencia:

Quevedo, M., Echegaray, J., Fernández-Gil, A., Leonard, J. A., Naves, J., Ordiz, A., Revilla, E. & Vilà, C. 2018. Lethal management may hinder population recovery in Iberian wolves. Biodiversity and Conservation, 1-18.

Liberación de búhos chicos para colaborar con los agricultores

ANSE (Asociación Naturalistas del Sureste) y el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de El Valle han liberado tres búhos chicos (Asio otus) en fincas agrícolas gracias a la colaboración con agricultores del Campo de Cartagena-Mar Menor.

Esta semana, miembros de ANSE y personal del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de la Comunidad Autónoma han liberado 3 búhos chicos que habían sido recuperados en las instalaciones del centro en el Parque Regional de El Valle (Murcia).

Las liberaciones se han realizado en fincas del entorno de San Javier. Esta colaboración entre agricultores y conservacionistas permite acercar la biodiversidad al sector agrícola como uno de los aliados en el control de plagas y así fomentar el respeto hacia estos animales.

ANSE desarrolla el proyecto «Hacia una agricultura más sostenible, técnicas para la reducción de impactos del regadío dentro y fuera de la Red Natura 2000» dentro del marco del Programa empleaverde de la Fundación Biodiversidad.

Con este acto se apoya el control biológico de organismos «perjudiciales» para la agricultura, un método que cada día, por suerte, se extiende más a lo largo de la geografía ibérica, devolviendo a los depredadores su lugar como gestores del medio y como eternos aliados de los agricultores.

Caballos para desviar los ataques de lobo al ganado

Una reciente publicación de investigación realizada por Laura Lagos, investigadora del CICA, y Felipe Bárcena y publicada en Mammal Research aporta nuevos datos sobre la dieta del lobo (Canis lupus signatus).

Los investigadores han estudiado la dieta de la población de lobos de Galicia a partir de 2740 muestras recogidas en un período de 4 años, obteniendo resultados sobre la variación de la dieta de la especie en diferentes localizaciones. En los datos obtenidos, la dieta de los grupos de lobo varía según el hábitat y los recursos disponibles. En el norte y centro de Galicia los lobos tienden a seleccionar como presa favorita a los caballos salvajes sobre el ganado bovino o los ungulados silvestres. En cambio en las zonas montañosas del este de Galicia los lobos depredan en un 70% de los casos sobre ungulados silvestre con preferencia por el corzo (Capreolus capreolus), lo que los científicos concluyen que son patrones de selección de alimento claros.

Entre el ganado y los caballos salvajes, los lobos seleccionan positivamente el caballo. El corzo y el caballo se convierten en las especies clave para la alimentación del lobo en Galicia, siendo los caballos la presa favorita en aquellos lugares donde están presentes. Según las conclusiones del estudio, la presencia de caballos salvajes en las áreas con lobo puede contribuir disminuir los ataques sobre el ganado dada la preferencia de presas.

En opinión de los investigadores, estos nuevos datos científicos deberían contribuir a que la administración tomara decisiones de gestión basadas en la ciencia y conservara la presencia de caballos en las áreas donde se han encontrado tradicionalmente. Adicionalmente considerar que las poblaciones de corzo deben ser mantenidas en condiciones óptimas en aquellos lugares con ganado donde no haya caballos.

Referencia:
Lagos, L., & Bárcena, F. 2018. Spatial variability in wolf diet and prey selection in Galicia (NW Spain). Mammal Research, 63(2), 125-139.

Ejemplar de lobo ibérico

Cazadores advierten del daño por suspender la caza del lobo empleando su opinión propia

Cazadores y ganaderos han advertido del «grave perjuicio» que supondrá la medida cautelar adoptada por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León de paralizar la caza del lobo al norte del Duero.

A través de un comunicado, como informa EFE, la Federación de Caza de Castilla y León traslada su indignación contra las medidas para la conservación de la especie. Para la agrupación de cazadores «es difícil de entender que no se considere al menos igual de irreparable y de mucho mayor calado el perjuicio que supone la suspensión de la caza del lobo para el interés general», recalcando la importancia de su actividad sobre la conservación del patrimonio natural.

«La mayoría de los ciudadanos, que no tiene conocimiento de la especie más que por los documentales o por las informaciones parciales y sectarias de estos grupos animalistas radicales, puede caer en el error de pensar que las poblaciones de lobo están en recesión en Castilla y León cuando no es así», han sentenciado desde la Federación de Caza de la Comunidad, haciendo un alarde de ciencia propia y conocimiento único y especializado de la especie.

Han recordado el «estudio científico que ha fundamentado el aprovechamiento del lobo en la región demuestra que se mantienen estables sus manadas y en algunas zonas se encuentra en expansión” refiriéndose al censo por encargo de la administración y olvidando que no existen publicaciones científicas al respecto.

La Federación ha alertado de que esa suspensión de la caza, «de mantenerse en el tiempo, provocaría un brusco repunte y un grave desequilibrio en las poblaciones de lobo en el medio natural», dado que consideran que este depredador social apical puede tener desequilibrio en sus poblaciones, obviando todo conocimiento científico respecto a la especie con el cual se cuenta en la actualidad

Los cazadores han trasladado su apoyo a las asociaciones agro-ganaderas extremistas radicales en la defensa de sus intereses privados y han advertido de que «no hay recetas mágicas para resolver el problema de la convivencia del hombre y el lobo si no es a través de un aprovechamiento cinegético ordenado»,  es decir, solo ellos deben gestionar al lobo de manera letal.

Por ello, «y para evitar este perjuicio irreparable que los tribunales ignoran, instamos a la Junta de Castilla y León a resolver esta situación a la mayor brevedad adaptando la regulación sobre el lobo al ya modificado Decreto que regula la conservación de las especies cinegéticas», en un movimiento contra todo lo que han aportado los científicos en la conservación del lobo.