neandertal practicando canibalismo

El PP y su pseudociencia paleontólogica, por Suárez Illana

 

“Los neandertales también usaban el aborto, esperaban a que naciera y le cortaban la cabeza”. Con estas categóricas palabras, Adolfo Suárez Jr, hijo de un duque, niño puesto y experto en paleoantropología, informa a todos los votantes españoles sobre la realidad de la evolución de la etología humana.

De cara a validar su postura y la de su partido ante una sociedad española dispuesta a otorgar votos a cualquiera debido a su nulo interés por el conocimiento científico, el número dos del PP por Madrid ha iluminado a la ciencia con esta nueva hipótesis.

Quizás para comenzar, este ilustre de España, debería considerar que el aborto es el hecho de una interrupción del embarazo antes del parto, ya sea esta natural o provocada. Por lo tanto, eso de «esperaban a que naciera» no es aborto, sino infanticidio.

A lo mejor, si los grandes políticos, esos ilustres formadísimos capaces de dirigir y opinar con una base de conocimiento, supieran de lo que hablan, recordarían que los seres humanos somos animales y que muchos animales cuidan de su descendencia y que por desgracia otros, incluyendo individuos de especies con cuidados parentales, comenten infanticidio. Y este comportamiento ha sido algo natural de nuestra especie y de los neandertales (Vančatová, 1993).

Y por si algún lector está interesado, el aborto no es solo cosa humana, las geladas (Theropithecus gelada) pueden inducirse el aborto cuando un macho nuevo con tendencias infanticidas llega a su núcleo social (Roberts et al., 2012).

 

Referencias:

Roberts, E. K., Lu, A., Bergman, T. J., & Beehner, J. C. 2012. A Bruce effect in wild geladas. Science, 335(6073), 1222-1225.

Vančatová, M. A. 1993. Infanticide in Primates. Global bioethics, 6(3), 187-192.

El dimorfismo sexual en las avutardas afecta a la competencia entre hermanos

Un nuevo estudio sobre competencia entre hermanos por el alimento proporcionado por los padres ha sido publicado en un trabajo dirigido por los hermanos Alonso, unas de las máximas autoridades en avutardas a nivel mundial.

La avutarda común (Otis tarda) suele tener un único polluelo, pero en los casos en que cría varios pollos, trabajos previos habían demostrado un mayor éxito de cría en pollos macho.

Los investigadores han estudiado el cuidado parental otorgado por la madre a los pollos en familias con dos pollos de diferente sexo, de dos pollos hembra, dos pollos macho, y un solo pollo.

Durante el estudio, los investigadores observaron que los pollos macho recibieron el doble de alimento por parte de su madre que los pollos hembra. Esto en parte se debe a que los pollos macho permanecen siempre más cerca de la madre que los pollos hembra, consiguiendo así más comida, y adicionalmente al ser más grandes pueden competir más por el alimento. Se ha comprobado que en familias con pollos de ambos sexo, los pollos macho reciben el doble de alimento por parte de sus madres que los pollos hembra. Como resultado, los pollos hembra de estas familias sufren una mayor tasa de mortandad que los machos. Estas diferencias se deben a que los machos necesitan más alimento para poder desarrollarse y se ha comprobado que en familias con un solo pollo hembra, esta no recibe menos alimento del que una hembra le proporcionaría a un único pollo macho, por lo que las madres no mostrarían preferencia por hijos de un sexo u otro.

 

Referencia:
Alonso, J. C., Martín, E., Morales, M. B., & Alonso, J. A. 2018. Sibling competition and not maternal allocation drives differential offspring feeding in a sexually size-dimorphic bird. Animal behaviour, 137, 35-44.

Los mamíferos se hacen más nocturnos para evitar a los humanos

Es innegable que la actividad humana ha provocado cambios bien documentados en la conducta y en la distribucción espacial de la vida silvestre, pero el efecto acumulativo de la perturbación humana en la dinámica temporal de los animales no había sido cuantificada hasta la fecha.

Recientemente una investigación de Kaitlyn Gaynor y colaboradores publicada en Science ha aportado luz sobre la influencia de las actividades humanas en la nocturnidad de la vida salvaje. En el trabajo, los autores examinan los efectos antropogénicos en los patrones de actividad diaria de mamíferos, realizando un metanálisis de 62 especies de seis continentes, incluyendo información de la Península Ibérica.

En el caso de España, abordan datos respecto al zorro rojo (Vulpes vulpes), el cual sufre una persecución letal por parte de sectores pseudocientíficos y que también cambia sus ritmos circadianos en ambientes rurales con cierta densidad y actividad humana y agricultura, para evitar encuentros. Esto supone un efecto sobre la relación entre el zorro y el conejo (Oryctolagus cuniculus) como se aporta a través de datos de Díaz-Ruíz et al., 2016. Esta cambio en las horas de actividad diurna del zorro respecto al conejo puede suponer un efecto desequilibrante sobre este segundo.

Como comprueban los autores, la presencia humana afecta de todas formas a los animales, estos tienden a volverse más nocturnos allí donde coexisten con seres humanos, ya sea este una amenaza directa o no. Al realizar los humanos sus actividades generalmente durante el día, los mamíferos tienen a evitar estos intervalos de tiempo, volviéndose más activos durante la noche.

El estudio global revela un fuerte impacto humano, provocando efectos en los patrones diarios de la actividad de los mamíferos salvajes. Los animales aumentaron su nocturnidad en un factor promedio de 1.36 en respuesta a la perturbación humana. Este hallazgo fue consistente en todos los continentes, hábitats, taxones y actividades humanas.

A medida que el efecto humano se expande globalmente, la evitación de la coexistencia temporal con los humanos puede facilitar la coexistencia y supervivencia de los animales junto a los humanos.

Sin embargo, las conclusiones de los científicos derivan en un aspecto negativo. La respuesta en el cambio de ritmos de los animales pueden resultar en cambios muy marcados de los patrones naturales de actividad, con consecuencias para el fitness de los individuos, la persistencia de la población, las interacciones comunitarias y la evolución, como destacan los autores.

Referencias:

Díaz‐Ruiz, F., Caro, J., Delibes‐Mateos, M., Arroyo, B., & Ferreras, P. (2016). Drivers of red fox (Vulpes vulpes) daily activity: prey availability, human disturbance or habitat structure?. Journal of Zoology, 298(2), 128-138.