Las especies de mamíferos actuales ascienden hasta 6.399.

La ciencia avanza y el duro trabajo de los investigadores no deja de aportarnos conocimiento sobre la vida y el mundo en que vivimos. Así ocurre entre otros en el campo de la mastozoología, la ciencia que estudia a los mamíferos. En las últimas décadas y a partir de nuevos estudios tanto morfológicos como moleculares, el número de especies de mamíferos se ha ido incrementando año tras año. Y es que los zoólogos y naturalistas podían considerar antiguamente una misma especie, en muchos casos son varias que llevan aisladas genéticamente millones de años. Este aumento de especies con los años es fruto de numerosas publicaciones científicas y de su relevancia dentro del mundo académico.

En una potente publicación, los investigadores C.J. Burgin   y colaboradores han realizado una extensiva revisión de todas estas publicaciones sobre evolución de mamíferos. Los autores ha creado una base de datos empleando como punto de partida las especies de mamíferos reconocidas hasta 2004. Ha partir de este año han ido actualizando las nuevas especies descritas por los investigadores dando lugar al compendio más actualizado de taxonomía de mamíferos. Los datos indican que se han descrito 6,495 especies de mamíferos (96 extintas, 6,399 vivientes), en comparación con las 5,416 reconocidas en 2004 (75 extintas, 5,341 vivientes): un aumento de 1,079 especies en aproximadamente 13 años, incluyendo 11 nuevas especies consideradas extintas en los últimos 500 años. Los autores además actualizan 172 uniones de taxones y varios cambios a mayor nivel taxonómico, incluyendo 88 géneros adicionales (1,314 reconocidos, comparados con 1,226 en 2004) y 14 familias recién reconocidas (167 en comparación con 153 en2004). La media de los datos sugieren un promedio mundial de descripciones a largo plazo de aproximadamente 25 especies reconocidas por año, siendo el Neotrópico la región con mayor densidad de especies de mamíferos en el mundo, seguida de cerca por la region Afrotrópical.

En nuestra Península Ibérica, recientemente se ha descrito una nueva especie de murciélago (Myotis crypticus) que se confundía con el murciélago ratonero ibérico .

Referencias:
Burgin, C. J., Colella, J. P., Kahn, P. L., & Upham, N. S. (2018). How many species of mammals are there?. Journal of Mammalogy, 99(1), 1-14.

neandertal practicando canibalismo

El PP y su pseudociencia paleontólogica, por Suárez Illana

 

“Los neandertales también usaban el aborto, esperaban a que naciera y le cortaban la cabeza”. Con estas categóricas palabras, Adolfo Suárez Jr, hijo de un duque, niño puesto y experto en paleoantropología, informa a todos los votantes españoles sobre la realidad de la evolución de la etología humana.

De cara a validar su postura y la de su partido ante una sociedad española dispuesta a otorgar votos a cualquiera debido a su nulo interés por el conocimiento científico, el número dos del PP por Madrid ha iluminado a la ciencia con esta nueva hipótesis.

Quizás para comenzar, este ilustre de España, debería considerar que el aborto es el hecho de una interrupción del embarazo antes del parto, ya sea esta natural o provocada. Por lo tanto, eso de «esperaban a que naciera» no es aborto, sino infanticidio.

A lo mejor, si los grandes políticos, esos ilustres formadísimos capaces de dirigir y opinar con una base de conocimiento, supieran de lo que hablan, recordarían que los seres humanos somos animales y que muchos animales cuidan de su descendencia y que por desgracia otros, incluyendo individuos de especies con cuidados parentales, comenten infanticidio. Y este comportamiento ha sido algo natural de nuestra especie y de los neandertales (Vančatová, 1993).

Y por si algún lector está interesado, el aborto no es solo cosa humana, las geladas (Theropithecus gelada) pueden inducirse el aborto cuando un macho nuevo con tendencias infanticidas llega a su núcleo social (Roberts et al., 2012).

 

Referencias:

Roberts, E. K., Lu, A., Bergman, T. J., & Beehner, J. C. 2012. A Bruce effect in wild geladas. Science, 335(6073), 1222-1225.

Vančatová, M. A. 1993. Infanticide in Primates. Global bioethics, 6(3), 187-192.

Científicos españoles describen una nueva especie de murciélago presente en la Península Ibérica.

Una reciente investigación realizada por españoles sobre el complejo de especies relacionadas por Myotis nattereri ha concluido en la descripción de dos nuevas especies para este género de quirópteros vespertiliónidos.

Desde hace tiempo la ciencia se cuestionaba si la especie Myotis nattereri era en realidad un conjunto de varias especies diferenciadas.

Juste y colaboradores han realizado un estudio genético en el cual han encontrado enormes diferencias dentro de diferentes formas del género Myotis como para que la anteriormente conocida Myotis nattereri se separe en otras dos nuevas especies diferenciadas. Estas especies son muy similares morfológicamente y por ello habían pasado desapercibidas para la ciencia hasta ahora.

La nueva especie europea ha sido descrita como Myotis crypticus. Conocida como murciélago ratonero críptico, se distribuye por la Península Ibérica, Italia, Austria y Suiza. Esta especie habita un enorme rango de hábitats, desde bosques a praderas donde pueda encontrar refugio y puede encontrarse desde el nivel del mar hasta los 1000 metros de altura. Este M. crypticus era confundido anteriormente como miembro de la especie Myotis escalerai, especie presente en la Península Ibérica.

En este trabajo se describe también una nueva especie de Myotis para el norte de África, llamada Myotis zenatius. El estado de conservación de esta especie es desconocido al ser una especie altamente rara y escasa y se debe profundizar más en su estudio en el futuro.

Referencia:
Juste. J., Ruedi, M., Puechmaille, S., Salicini, I. &  Ibáñez, C. 2018, «Two new cryptic bat species within the Myotis nattereri species complex (Vespertilionidae, Chiroptera) from the Western Palaearctic», Acta Chiropterologica, 20 (2): 285–301

El oso pardo hibridó con el oso de las cavernas

El oso de las cavernas (Ursus spelaeus) es una especie actualmente extinta, pero parte de sus genes se encuentran en poblaciones del actual oso pardo (Ursus arctos).

Aunque el oso de las avernas se extinguió hace unos 24.000 años, un grupo de científicos que estudiaban el genoma de poblaciones de oso pardo han encontrado genes de oso cavernario en estos osos actuales.

El estudio dirigido por A. Barlow y publicado en Nature ecology & evolution revela que los osos de las cavernas han contribuido a entre un 0.9% y un 2.4% del ADN de los osos pardos.

Estos resultados evidencian encuentros con resultados de hibridación fértil por parte de las dos especies de osos.

Referencia:
Axel Barlow, James A. Cahill, Stefanie Hartmann, Christoph Theunert, Georgios Xenikoudakis, Gloria G. Fortes, Johanna L. A. Paijmans, Gernot Rabeder, Christine Frischauf, Aurora Grandal-d’Anglade, Ana García-Vázquez, Marine Murtskhvaladze, Urmas Saarma, Peeter Anijalg, Tomaž Skrbinšek, Giorgio Bertorelle, Boris Gasparian, Guy Bar-Oz, Ron Pinhasi, Montgomery Slatkin, Love Dalén, Beth Shapiro & Michael Hofreiter. 2018. Partial genomic survival of cave bears in living brown bears. Nature ecology & evolution, 1.