Jornada: Investigaciones y trabajos en curso sobre el lobo en el MNCN

Este viernes 1 de Febrero, el Museo Nacional de Ciencias Naturales, institución referente de la Historia Natural en España, acogerá una jornada sobre la situación del lobo ibérico (Canis lupus signatus).

La Asociación “Observatorio del Lobo” se ha creado para estudiar el estado de conservación de esta especie y para fortalecer la idea de que es necesario el cumplimiento de la normativa para la conservación de la biodiversidad.

El estado de conservación se considera favorable cuando se cumplen al mismo tiempo tres condiciones: 1) que la dinámica de población refleje que la especie se mantiene por sí misma a largo plazo como un componente viable de sus hábitats naturales; 2) que el área de distribución no se esté reduciendo ni se reduzca en un futuro previsible 3) que exista y continúe existiendo un hábitat suficientemente grande para mantener la población de la especie a largo plazo .Condiciones que a día de hoy no se encuentran confirmadas mediante publicaciones científicas.

La presente Jornada se realiza para dar a conocer la creación de la Asociación y para cumplir uno de sus objetivos principales, que es informar a la Sociedad periódicamente sobre los resultados de las investigaciones en curso.

Direcciones electrónicas de contacto:

observatorio.del.lobo@mncn.csic.es

observatorio.del.lobo@gmail.com

https://observatoriolobo.com/

Las muertes de lobo ibérico dificultan su recuperación

El lobo (Canis lupus) es una especie polémica debido a su status biológico como superdepredador. Durante los últimos siglos y en la actualidad, se ha buscado su exterminio y extirpación del medio, suprimiendo una comunidad de vertebrados completa y sana. En la Península ibérica, el lobo está protegido en Portugal mientras en España sus individuos son abatidos por el lobby cinegético o por medidas de reducción poblacionales fruto de las administraciones autonómicas.

Una investigación científica fruto de un estudio de un periodo de 5 años ha sido publicada recientemente en el journal Biodiversity and Conservation.

El lobo es una especie que no entiende de barreras y cuya estabilidad poblacional depende del flujo entre grupos. Los autores de la investigación analizan el status del lobo en el territorio español, donde el animal se encuentra en diferentes categorías. Los gestores de medio ambiente han traza el río Duero como una línea en criterio de conservación. La población de lobos al norte del río Duero se encuentra en el Anexo V de la directiva de hábitats, como lo que permite la explotación de la especie por parte del lobby cinegético y su control letal allí donde las autoridades lo determinen sin necesidad de criterios científicos. Al sur del río Duero la especie se encuentra dentro de los Anexos II y IV, donde se encuentran protegidos y cuya actividad letal debe ser realizada como una actividad excepcional a la directiva de hábitats, algo que no se cumple dado que se pretende incluso poner cupos de ejemplares abatir al sur del Duero.

Tal como recalcan los científicos que realizan la investigación, la muerte de lobos en España no discrimina de edad de los ejemplares, estatus de los mismos en la sociedad de la manada, sexo de los individuos o si estos han producido algún ataque al ganado o no. El trabajo que analiza todos los modelos de gestión autonómicos y poblaciones locales señala que muchas comunidades donde se ha ejercido una actividad letal sobre el lobo no cuentan siquiera con un plan de conservación para esta especie en su territorio. Incluso en las comunidades donde la especie ha sido catalogada como «en peligro de extinción», estas autonomías no han elaborado un plan de conservación y manejo de la especie, no se ha realizado un seguimiento de la misma e incluso se ha permitido su extinción local, como ha ocurrido en Andalucía.

La muerte de ejemplares de lobo es el criterio seguido en el territorio español como única medida de gestión de la especie, cayendo en el acientificismo y olvidando la necesidad de la conservación de las especies autóctonas. Como destacan los autores, las matanzas de lobos son intensivas, acabando legalmente con 109 ejemplares de lobo en Castilla y León en un solo año. Se hacen eco también de la notable incidencia letal sobre el lobo en las provincias de Ávila y Salamanca, donde la especie estaría protegida y su muerte debería ser un hecho de extrema excepcionalidad.

Los autores recuerdan que la muerte de lobos y su estabilidad en criterios de conservación es un tema en discusión científica, dado que la actividad letal y la reposición demográfica y estabilidad poblacional inciden de manera compleja. El criterio de porcentajes de extracción de individuos que se fijó hace años está bajo crítica por parte de la comunidad científica, considerando que esta especie con tan amplia distribución es extremadamente variable y no puede regirse según parámetros fijos. Los autores afirman claramente que para poder emplear unos criterios de extracción sobre la población de lobos, se deberían considerar unos parámetros y conocer unos datos que en España son absolutamente desconocidos debido al manejo que se hace de esta especie.

Los autores concluyen que cualquier administración que busque la conservación y el correcto manejo de una población de lobos debe buscar que el número de lobos muertos sea el mínimo, contrario a lo que se realiza en territorio español. Adicionalmente se han de considerar el resto de muertes ocurridas en la población lobuna: furtivismo, atropellos, muerte natural… las cuales son totalmente pasadas por alto por las administraciones a la hora de dictar cuantos lobos pretenden matar. Se recalca que el conocimiento científico de esta especie en las últimas décadas ha demostrado que la mortalidad legal de lobos no reduce el furtivismo hacia esta especie y que el eliminar lobos no favorece la convivencia con el ganado, sino que aumenta el conflicto.

La actividad letal sobre el lobo impide que las poblaciones se mantengan conectadas, lo que es indispensable para la conservación de la especie, así como impiden la correcta dispersión y recuperación del lobo en aquellos territorios en los que ha sido exterminado por la mano del hombre.

En conclusión, Quevedo y colaboradores no encuentran ninguna eficacia ni esfuerzo en la conservación del lobo por parte de las comunidades autónomas ni de las autoridades competentes, siguiendo una gestión acientífica que cierra sus ojos a las investigaciones y conocimiento adquirido sobre esta especie en las últimas décadas.

Citando a los autores «El objetivo de la biología de la conservación no es meramente el tener la vaga noción de conservar suficientes animales o de contar con la presencia de especies en un territorio, sino de garantizar una interacción de especies funcional»

Referencia:

Quevedo, M., Echegaray, J., Fernández-Gil, A., Leonard, J. A., Naves, J., Ordiz, A., Revilla, E. & Vilà, C. 2018. Lethal management may hinder population recovery in Iberian wolves. Biodiversity and Conservation, 1-18.

La población de lobos en la Península Ibérica: frágil y poco diversa.

Una reciente investigación científica publicada por Silva et al., 2018 en Scientific Reports aporta novedad a la realidad del lobo ibérico (Canis lupus signatus).

A pesar de la capacidad de movimiento, dispersión y expansión que se debería esperar del lobo, en el caso de la Península Ibérica parece que los individuos de la especie. Según el análisis de datos obtenidos durante un periodo de 20 años y 218 individuos de lobo genéticamente estudiados, las conclusiones de este trabajo indican una cantidad muy baja de individuos dispersantes y un escaso intercambio genético entre la población de lobos ibéricos. Esto resulta en grupos geográficos muy estrechamente emparentados genéticamente. Al estudio genético se añaden datos aportados por ejemplares radiomarcados, que arrojan una muy escasa dispersión y movilidad por parte de los individuos de la población lobuna. Esta escasa dispersión y la diferenciación clara de estos grupos no responde a ningún tipo de barreras topográficas según los autores.

Referencias:
Silva, P., López-Bao, J. V., Llaneza, L., Álvares, F., Lopes, S., Blanco, J. C., Cortés, I., García, E., Palacios, V., Rio Maior, H.,  Ferrand, N. & Godinho, R. (2018). Cryptic population structure reveals low dispersal in Iberian wolves. Scientific reports, 8(1), 14108.

Radicales antilobo se manifiestan en Villar de Ciervos

El pasado sábado 22 de septiembre se reunieron diferentes colectivos antilobo convocados por el sindicato radicalizado Alianza por la Unidad del Campo UPA-COAG.

En una posición extremista, los representantes de UPA-COAG y simpatizantes demandan la muerte de la fauna salvaje, con prioridad del lobo, ante una situación según ellos descrita como»dramático momento que viven los agricultores, ganaderos, víctimas principales de los lobos, corzos, jabalís…etc, pero también el resto de población en muchos municipios rurales de nuestra región» dado que para este colectivo parece que todo lo salvaje sobra.

Estos radicales en contra del lobo y de la biodiversidad se enfrentan así a la decisión del Tribunal Superior de Justicia por la cual se paralizaba el plan cinegético del lobo al norte del Duero dado que el mismo no tenía ninguna base técnica ni científica a pesar de autodenominarse

En palabras de los representantes de UPA-COAG, estos consideran «insostenible la situación generada por la expansión descontrolada de lobos y resto de fauna salvaje» y por ello continúan clamando por la muerte del lobo.  A lo que ellos llaman «expansión descontrolada» es en realidad recolonización de territorios en los cuales fueron exterminados durante el pasado siglo, y no deja de ser triste que la simple opinión de unos radicales acientíficos tenga más oyentes que las publicaciones científicas o la más básica ecología en la que las comunidades biológicas deben estar completas.

Según UPA-COAG y en contra de todas las publicaciones científicas sobre Canis lupus de la última década, la caza y muerte de lobos es «imprescindible» como sistema de control poblacional de la especie, amparado en la legislación.

Recientemente, los sindicatos y representantes de estos ganaderos extremistas contrarios a la biodiversidad están pidiendo que los propios ganaderos con licencia de armas puedan disparar a los lobos. Aunque en palabras del representante de Unión de Campesinos Castilla y León, Jesús Manuel González Palacín, «no todos los ganaderos tienen permiso de armas y, aunque lo tengan, no están continuamente con el ganado», quizás dando a entender un mal manejo y mala praxis por parte de algunos ganaderos respecto a la prevención contra los depredadores o una forma de actividad que denota el abandono del ganado sin preocuparse por su convivencia con las especies salvajes.

No deja de resultar preocupante que habiendo ganaderos que trabajan duro conviviendo con la fauna salvaje y que han demostrado el resultado de su trabajo, unos radicales sindicalizados estén dando mala imagen hacia el sector y estén siendo escuchados para deshacer a su antojo sobre la biodiversidad de todos y contra todo conocimiento científico.

Caballos para desviar los ataques de lobo al ganado

Una reciente publicación de investigación realizada por Laura Lagos, investigadora del CICA, y Felipe Bárcena y publicada en Mammal Research aporta nuevos datos sobre la dieta del lobo (Canis lupus signatus).

Los investigadores han estudiado la dieta de la población de lobos de Galicia a partir de 2740 muestras recogidas en un período de 4 años, obteniendo resultados sobre la variación de la dieta de la especie en diferentes localizaciones. En los datos obtenidos, la dieta de los grupos de lobo varía según el hábitat y los recursos disponibles. En el norte y centro de Galicia los lobos tienden a seleccionar como presa favorita a los caballos salvajes sobre el ganado bovino o los ungulados silvestres. En cambio en las zonas montañosas del este de Galicia los lobos depredan en un 70% de los casos sobre ungulados silvestre con preferencia por el corzo (Capreolus capreolus), lo que los científicos concluyen que son patrones de selección de alimento claros.

Entre el ganado y los caballos salvajes, los lobos seleccionan positivamente el caballo. El corzo y el caballo se convierten en las especies clave para la alimentación del lobo en Galicia, siendo los caballos la presa favorita en aquellos lugares donde están presentes. Según las conclusiones del estudio, la presencia de caballos salvajes en las áreas con lobo puede contribuir disminuir los ataques sobre el ganado dada la preferencia de presas.

En opinión de los investigadores, estos nuevos datos científicos deberían contribuir a que la administración tomara decisiones de gestión basadas en la ciencia y conservara la presencia de caballos en las áreas donde se han encontrado tradicionalmente. Adicionalmente considerar que las poblaciones de corzo deben ser mantenidas en condiciones óptimas en aquellos lugares con ganado donde no haya caballos.

Referencia:
Lagos, L., & Bárcena, F. 2018. Spatial variability in wolf diet and prey selection in Galicia (NW Spain). Mammal Research, 63(2), 125-139.

Un tercio de los lobos de Asturias sufre efectos de Leishmania

Un tercio de los lobos de Asturias sufre efectos de Leishmania

Las poblaciones naturales ven reducidos sus efectivos o los individuos sufren handicaps debido a la presencia de diferentes factores que inciden sobre dicha población natural pudiendo ser causas de reducción o control de la misma.

La leishmaniasis es una enfermedad infecciosa y la forma de leishmaniosis visceral zoonótica encontrada en la cuenca mediterránea es causada por un parásito microscópico llamado Leishmania infantum . En España llega a los mamíferos a través de la picadura del  díptero Phlebotomus de la familia Psychodidae. Las hembras se alimentan de sangre y al picar, inyecta anticoagulantes para que la sangre siga fluyendo. En este proceso la leishmaniasis puede ser transmitida por estos dípteros a otros animales pudiendo afectar a carnívoros como los cánidos. Este complejo ciclo epidemiológico y su alta prevalencia de infección subclínica dificultan la vigilancia y el control de L. infantum y le permiten pasar desapercibido en diferentes áreas.

Un reciente estudio liderado por el investigador Álvaro Oleaga ha revelado la presencia de Leishmania en la población de lobos (Canis lupus signatus) del norte de la Península Ibérica. Las muestras de la investigación fueron recogidas entre 2008 y 2014 y dieron positivo en un 33% de los ejemplares de lobo estudiados, indicando una presencia generalizada del parásito en la región y un aparente aumento de su prevalencia en lobos durante la última década. Esto indica la utilidad del lobo como especie centinela para la detección y el estudio de Leishmania en poblaciones salvajes y confirma el valor de los programas de estudio de esta especie. Adicionalmente los científicos tomaron muestras de otros 47 carnívoros salvajes para detectar el ADN de Leishmania mediante PCR y se detectó una prevalencia general del 40% para todos los carnívoros silvestres estudiados.

Los resultados implican un handicap natural para la aptitud de los individuos de las poblaciones de lobo del norte de España que puede resultar mortal. Dichas poblaciones además de estos limitadores naturales están sufriendo una presión letal pseudocientífica por parte de las administraciones y el lobby cinegético, los cuales eliminan individuos de lobo sin contar con la complejidad y el estado óptimo de dicha especie.

Referencia:
Oleaga, A., Zanet, S., Espí, A., de Macedo, M. R. P., Gortázar, C., & Ferroglio, E. (2018). Leishmania in wolves in northern Spain: A spreading zoonosis evidenced by wildlife sanitary surveillance. Veterinary parasitology, 255, 26-31.

 

La Junta busca cómo seguir eliminando lobos y pide tranquilidad a los colectivos antilobo

18/05/2018

La consejera de Agricultura y Ganadería y portavoz de la Junta, Milagros Marcos, pidió ayer tranquilidad a los ganaderos radicales antilobo y aseguró que trabajan en un nuevo decreto para poder volver a matar lobos en el Norte del Duero en el menor tiempo posible.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno informó de sus intenciones. En sus palabras «la conservación de la especie es compatible con la actividad económica en el mundo rural», entendiendo como conservación la muerte de individuos de la especie a costa de las creencias acientíficas de responsables de la Junta.

Todo esto como respuesta a la iniciativa por la conservación de la especie Canis lupus por la cual el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha paralizado la caza del lobo en el norte del río Duero durante la temporada 2018-2019 al ser esta contraria a la conservación y bienestar de la especie.

En sus palabras la consejera endulza su propósito de matar lobos acompañándolo de las palabras «sostenibilidad» y «conservación» cuando se refiere a una actividad letal totalmente contraria a estos criterios.

Así vuelve a insistir en «que se garantizará la sostenibilidad de la especie para lo que se deben adoptar medidas contra la superpoblación» en un énfasis de edulcorar el pretexto de matar lobo con el concepto acientífico de la superpoblación de un carnívoro depredador apical con control demográfico propio en su misma biología.

La Junta y sus representantes venden pseudociencia a los ciudadanos en su búsqueda por continuar matando lobos y contentar a los colectivos más radicales, ocultando que la superpoblación de lobos es un concepto irreal científicamente hablando y obviando que en las últimas décadas, el conocimiento científico a nivel internacional ha demostrado que matar lobos va contra su conservación y los intereses humanos y que es una actividad acientífica (Wallach et al., 2009; Wielgus & Peebles, 2014; Fernández-Gil et al., 2016; Treves et al., 2016; Bergstrom, 2017;  Stone et al., 2017  ).

Referencias:

Bergstrom, B. J. (2017). Carnivore conservation: shifting the paradigm from control to coexistence. Journal of Mammalogy, 98(1), 1-6.

Fernández-Gil, A., Naves, J., Ordiz, A., Quevedo, M., Revilla, E., & Delibes, M. (2016). Conflict misleads large carnivore management and conservation: brown bears and wolves in Spain. PloS one, 11(3), e0151541.

Stone, S. A., Breck, S. W., Timberlake, J., Haswell, P. M., Najera, F., Bean, B. S., & Thornhill, D. J. (2017). Adaptive use of nonlethal strategies for minimizing wolf–sheep conflict in Idaho. Journal of Mammalogy, 98(1), 33-44.

Treves, A., Krofel, M., & McManus, J. (2016). Predator control should not be a shot in the dark. Frontiers in Ecology and the Environment, 14(7), 380-388.

Wallach, A.D., Ritchie, E.G., Read, .J & O’Neill, A.J. (2009). More than Mere Numbers: The Impact of Lethal Control on the Social Stability of a Top-Order Predator. PLos One  4(9), e6861.

Wielgus, R.B. y Peebles, K.A. (2014) Effects of wolf mortality on livestock depredations PLoS One 9(12), e113505.

 

Ejemplar de lobo ibérico

Cazadores advierten del daño por suspender la caza del lobo empleando su opinión propia

Cazadores y ganaderos han advertido del «grave perjuicio» que supondrá la medida cautelar adoptada por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León de paralizar la caza del lobo al norte del Duero.

A través de un comunicado, como informa EFE, la Federación de Caza de Castilla y León traslada su indignación contra las medidas para la conservación de la especie. Para la agrupación de cazadores «es difícil de entender que no se considere al menos igual de irreparable y de mucho mayor calado el perjuicio que supone la suspensión de la caza del lobo para el interés general», recalcando la importancia de su actividad sobre la conservación del patrimonio natural.

«La mayoría de los ciudadanos, que no tiene conocimiento de la especie más que por los documentales o por las informaciones parciales y sectarias de estos grupos animalistas radicales, puede caer en el error de pensar que las poblaciones de lobo están en recesión en Castilla y León cuando no es así», han sentenciado desde la Federación de Caza de la Comunidad, haciendo un alarde de ciencia propia y conocimiento único y especializado de la especie.

Han recordado el «estudio científico que ha fundamentado el aprovechamiento del lobo en la región demuestra que se mantienen estables sus manadas y en algunas zonas se encuentra en expansión” refiriéndose al censo por encargo de la administración y olvidando que no existen publicaciones científicas al respecto.

La Federación ha alertado de que esa suspensión de la caza, «de mantenerse en el tiempo, provocaría un brusco repunte y un grave desequilibrio en las poblaciones de lobo en el medio natural», dado que consideran que este depredador social apical puede tener desequilibrio en sus poblaciones, obviando todo conocimiento científico respecto a la especie con el cual se cuenta en la actualidad

Los cazadores han trasladado su apoyo a las asociaciones agro-ganaderas extremistas radicales en la defensa de sus intereses privados y han advertido de que «no hay recetas mágicas para resolver el problema de la convivencia del hombre y el lobo si no es a través de un aprovechamiento cinegético ordenado»,  es decir, solo ellos deben gestionar al lobo de manera letal.

Por ello, «y para evitar este perjuicio irreparable que los tribunales ignoran, instamos a la Junta de Castilla y León a resolver esta situación a la mayor brevedad adaptando la regulación sobre el lobo al ya modificado Decreto que regula la conservación de las especies cinegéticas», en un movimiento contra todo lo que han aportado los científicos en la conservación del lobo.

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León paraliza la caza del lobo al norte del Duero haciendo caso a la ciencia.

Los científicos consiguen que el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León paralice la caza del lobo en Castilla y León.

Concretamente, a petición de la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (Ascel) quienes a base de datos científicos y a través de un Recurso Contencioso-Administrativo han conseguido que se aplique la medida cautelar solicitada: suspender la Resolución de 29 de julio de 2016 dictada por la Dirección General del Medio Natural, por la que se aprobaba el plan de aprovechamientos comarcales del lobo en terrenos cinegéticos situados al norte del Río Duero en Castilla y León, para las temporadas 2016/2017, 2017/2018 y 2018/2019.

El auto del TSJ paraliza este aprovechamiento cinegético sobre el lobo en las temporadas 2016/2017, 2017/2018 y 2018/2019. Si bien, las muertes de lobos ya se han sucedido en 2016,2017 y 2018 y esta suspensión solo afecta en la práctica a la temporada 2018/2019. Aún así, supone un precedente porque por primera vez una medida como esta tendrá efecto real en la población de lobos, buscando la conservación de la especie.

El tribunal considera que según lo expuesto por ASCEL la anulación se debe a que no cabe considerar al lobo como especie cinegética, porque para ello debe quedar demostrado que se garantiza el estatus de la población, y su distribución geográfica, algo que no ha hecho la Junta de Castilla y León, provincia donde no deja de caer el número de individuos. El Tribunal considera también que estos aprovechamientos cinegéticos pueden ocasionar perjuicios de difícil reparación para la especie.

Esta sentencia pone de manifiesto la pésima gestión de la biodiversidad que se está llevando a cabo por parte de los responsables de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de Castilla y León, quienes actúan contra los criterios de conservación y conocimientos científicos de la actualidad. Desde ASCEL piden la dimisión y el cese inmediato del Consejero de Medio Ambiente.