Las muertes de lobo ibérico dificultan su recuperación

El lobo (Canis lupus) es una especie polémica debido a su status biológico como superdepredador. Durante los últimos siglos y en la actualidad, se ha buscado su exterminio y extirpación del medio, suprimiendo una comunidad de vertebrados completa y sana. En la Península ibérica, el lobo está protegido en Portugal mientras en España sus individuos son abatidos por el lobby cinegético o por medidas de reducción poblacionales fruto de las administraciones autonómicas.

Una investigación científica fruto de un estudio de un periodo de 5 años ha sido publicada recientemente en el journal Biodiversity and Conservation.

El lobo es una especie que no entiende de barreras y cuya estabilidad poblacional depende del flujo entre grupos. Los autores de la investigación analizan el status del lobo en el territorio español, donde el animal se encuentra en diferentes categorías. Los gestores de medio ambiente han traza el río Duero como una línea en criterio de conservación. La población de lobos al norte del río Duero se encuentra en el Anexo V de la directiva de hábitats, como lo que permite la explotación de la especie por parte del lobby cinegético y su control letal allí donde las autoridades lo determinen sin necesidad de criterios científicos. Al sur del río Duero la especie se encuentra dentro de los Anexos II y IV, donde se encuentran protegidos y cuya actividad letal debe ser realizada como una actividad excepcional a la directiva de hábitats, algo que no se cumple dado que se pretende incluso poner cupos de ejemplares abatir al sur del Duero.

Tal como recalcan los científicos que realizan la investigación, la muerte de lobos en España no discrimina de edad de los ejemplares, estatus de los mismos en la sociedad de la manada, sexo de los individuos o si estos han producido algún ataque al ganado o no. El trabajo que analiza todos los modelos de gestión autonómicos y poblaciones locales señala que muchas comunidades donde se ha ejercido una actividad letal sobre el lobo no cuentan siquiera con un plan de conservación para esta especie en su territorio. Incluso en las comunidades donde la especie ha sido catalogada como “en peligro de extinción”, estas autonomías no han elaborado un plan de conservación y manejo de la especie, no se ha realizado un seguimiento de la misma e incluso se ha permitido su extinción local, como ha ocurrido en Andalucía.

La muerte de ejemplares de lobo es el criterio seguido en el territorio español como única medida de gestión de la especie, cayendo en el acientificismo y olvidando la necesidad de la conservación de las especies autóctonas. Como destacan los autores, las matanzas de lobos son intensivas, acabando legalmente con 109 ejemplares de lobo en Castilla y León en un solo año. Se hacen eco también de la notable incidencia letal sobre el lobo en las provincias de Ávila y Salamanca, donde la especie estaría protegida y su muerte debería ser un hecho de extrema excepcionalidad.

Los autores recuerdan que la muerte de lobos y su estabilidad en criterios de conservación es un tema en discusión científica, dado que la actividad letal y la reposición demográfica y estabilidad poblacional inciden de manera compleja. El criterio de porcentajes de extracción de individuos que se fijó hace años está bajo crítica por parte de la comunidad científica, considerando que esta especie con tan amplia distribución es extremadamente variable y no puede regirse según parámetros fijos. Los autores afirman claramente que para poder emplear unos criterios de extracción sobre la población de lobos, se deberían considerar unos parámetros y conocer unos datos que en España son absolutamente desconocidos debido al manejo que se hace de esta especie.

Los autores concluyen que cualquier administración que busque la conservación y el correcto manejo de una población de lobos debe buscar que el número de lobos muertos sea el mínimo, contrario a lo que se realiza en territorio español. Adicionalmente se han de considerar el resto de muertes ocurridas en la población lobuna: furtivismo, atropellos, muerte natural… las cuales son totalmente pasadas por alto por las administraciones a la hora de dictar cuantos lobos pretenden matar. Se recalca que el conocimiento científico de esta especie en las últimas décadas ha demostrado que la mortalidad legal de lobos no reduce el furtivismo hacia esta especie y que el eliminar lobos no favorece la convivencia con el ganado, sino que aumenta el conflicto.

La actividad letal sobre el lobo impide que las poblaciones se mantengan conectadas, lo que es indispensable para la conservación de la especie, así como impiden la correcta dispersión y recuperación del lobo en aquellos territorios en los que ha sido exterminado por la mano del hombre.

En conclusión, Quevedo y colaboradores no encuentran ninguna eficacia ni esfuerzo en la conservación del lobo por parte de las comunidades autónomas ni de las autoridades competentes, siguiendo una gestión acientífica que cierra sus ojos a las investigaciones y conocimiento adquirido sobre esta especie en las últimas décadas.

Citando a los autores “El objetivo de la biología de la conservación no es meramente el tener la vaga noción de conservar suficientes animales o de contar con la presencia de especies en un territorio, sino de garantizar una interacción de especies funcional”

Referencia:

Quevedo, M., Echegaray, J., Fernández-Gil, A., Leonard, J. A., Naves, J., Ordiz, A., Revilla, E. & Vilà, C. 2018. Lethal management may hinder population recovery in Iberian wolves. Biodiversity and Conservation, 1-18.

La población de lobos en la Península Ibérica: frágil y poco diversa.

Una reciente investigación científica publicada por Silva et al., 2018 en Scientific Reports aporta novedad a la realidad del lobo ibérico (Canis lupus signatus).

A pesar de la capacidad de movimiento, dispersión y expansión que se debería esperar del lobo, en el caso de la Península Ibérica parece que los individuos de la especie. Según el análisis de datos obtenidos durante un periodo de 20 años y 218 individuos de lobo genéticamente estudiados, las conclusiones de este trabajo indican una cantidad muy baja de individuos dispersantes y un escaso intercambio genético entre la población de lobos ibéricos. Esto resulta en grupos geográficos muy estrechamente emparentados genéticamente. Al estudio genético se añaden datos aportados por ejemplares radiomarcados, que arrojan una muy escasa dispersión y movilidad por parte de los individuos de la población lobuna. Esta escasa dispersión y la diferenciación clara de estos grupos no responde a ningún tipo de barreras topográficas según los autores.

Referencias:
Silva, P., López-Bao, J. V., Llaneza, L., Álvares, F., Lopes, S., Blanco, J. C., Cortés, I., García, E., Palacios, V., Rio Maior, H.,  Ferrand, N. & Godinho, R. (2018). Cryptic population structure reveals low dispersal in Iberian wolves. Scientific reports, 8(1), 14108.

Ejemplar de lobo ibérico

Asturias: Los ataques del lobo sólo afectan al 0,5% del ganado y el control poblacional es pseudociencia

El investigador Alberto Fernández Gil, experto en grandes carnívoros ibéricos, afirma que los datos son claros: los ataques de lobo sólo afectan al 0,5% de la cabaña ganadera, y en los Picos de Europa a menos, al 0,3%. A pesar del odio y las proclamas de los sectores más radicales y extremistas entre los ganaderos, esto convierte al lobo en el menor problema de la ganadería.

Fernández Gil declaró en una charla en el centro municipal de La Arena, que los controles poblacionales no minimizan los daños al ganado, sino que obviamente los incrementan. Eso es así en todo el mundo, como han demostrado diferentes estudios científicos internacionales publicados en importantes journals, en los que se incluye un estudio sobre carnívoros en la región cantábrica dirigido por el propio Alberto ( Fernández Gil et al., 2016)

El investigador explicó que el lobo es una especie clave en las comunidades biológicas. Lo primero porque “es fundamental para el buen funcionamiento del ecosistema”, y lo segundo porque “está en el extremo de la cadena trófica y son escasos por naturaleza sin necesidad de perseguirlos”,”tienen sistemas de autorregulación” ya que es una especie social que regula su propia densidad y reposición demográfica, lo que hace que”Nunca puedan pasar el umbral de la abundancia”, dejando claro que las declaraciones de sobrepoblación de lobos son conceptos mitológicos fruto de la pseudociencia natural que se ha instaurado en nuestras administraciones y nuestra sociedad.

La situación es penosa según el biólogo. La administración motiva actuaciones y pensamientos demenciales más allá del conocimiento científico, basándose en la opinión y criterios de personas no cualificadas. Y es que en esta sociedad actual en la que vivimos, parece que las ciencias naturales han quedado a un lado para que cualquier personaje pueda emplear su opinión de forma categórica, gestionando la naturaleza en base a la pseudociencia. El lobo es una especie compleja y social, con sistemas propios de gestión y control demográficos. Con una abundancia condicionada a los recursos del hábitat. Y que como ha demostrado la ciencia, al ser tan complejo los efectos letales sobre la especie Canis lupus solo generan mayores problemas y ataques sobre las cabañas ganaderas y los intereses humanos (Wallach et al., 2009; Wielgus & Peebles, 2014; Fernández Gil et al., 2016). Esto se traduce en que la actividad letal y de “control” como pretenden edulcorarla los pseudocientíficos es en realidad una actividad injustificable científicamente (Ripple et al., 2014). Por desgracia, la administración y los lobbies radicales continúan dictando una gestión pseudocientífica por encima de cualquier principio.

El dr. Alberto Fernández Gil es investigador de la Estación Biológica de Doñana y vicepresidente de la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (Ascel) y en la actualidad es uno de los pocos investigadores que ha publicado ciencia sobre el lobo ibérico.

 

Referencias:
Fernández-Gil, A., Naves, J., Ordiz, A., Quevedo, M., Revilla, E., & Delibes, M. 2016. Conflict misleads large carnivore management and conservation: brown bears and wolves in Spain. PLoS One, 11(3), e0151541.

Ripple, W. J., Estes, J. A., Beschta, R. L., Wilmers, C. C., Ritchie, E. G., Hebblewhite, M. & Schmitz, O. J. 2014. Status and ecological effects of the world’s largest carnivores. Science, 343(6167), 1241484.

Treves, A., Krofel, M., & McManus, J. 2016. Predator control should not be a shot in the dark. Frontiers in Ecology and the Environment, 14(7), 380-388.

Wallach, A.D., Ritchie, E.G., Read, .J & O’Neill, A.J. 2009. More than Mere Numbers: The Impact of Lethal Control on the Social Stability of a Top-Order Predator. PLos One 4(9), e6861.

Wielgus, R.B. & Peebles, K.A. 2014 Effects of wolf mortality on livestock depredations PLoS One  9(12), e113505.

Presentación de Pastando con Lobos, producción ganadera coexistiendo con depredadores

Ayer 21 de Junio de 2018 tuvo lugar la presentación del proyecto “Pastando con Lobos” en el centro de recuperación de Grefa.

En este acto GREFA presenta su aval y un acuerdo de custodia del territorio con la explotación ganadera Aldonza, la cual cuenta con más de 1300 cabezas de ovino destinadas a la producción de carne y también a la conservación del territorio y la conservación del lobo ibérico.

En la ponencia oral participaron el biólogo Javier Talegón, quien expuso la ecología y la historia ganadera del lugar y el ganadero Alberto Fernández, quien junto a su mujer Rosa es el protagonista de esta iniciativa.

Alberto compartió con todos los presentes su metodología de trabajo: un trabajo duro y dedicado junto a las ovejas, cuidando de su ganado y del medio para garantizar el mejor producto y al mismo tiempo no sufrir negativamente la convivencia con depredadores. Para esto el ganadero considera indispensable el trabajo de los mastines. Los perros deben estar cuidados y bien alimentados, argumenta Alberto, y con el ganado. “Yo no quiero un perro de concurso” dice el ganadero, “quiero perros ágiles que trabajen”. Sus mastines son la mayor medida preventiva contra el lobo, lo que le ha supuesto cero ataques del depredador silvestre. La tenencia y manejo de mastines se traduce en un elevado coste adicional para esta producción ganadera, que prefiere invertir en medidas preventivas para garantizar su producto y la coexistencia con el lobo. Como dijo Alberto en su ponencia “es costoso, es trabajoso, mañana y tarde, pero es posible”. Sus ovejas son cercadas al caer la noche, lo que facilita la labor de vigilancia a los perros. “Montar un cercado puede llevar 8 o 9 horas” explica Alberto, sobre lo dedicado que es hacer bien el trabajo. Lo que Alberto, como otros ganaderos, reclama es que su trabajo no está recompensado debido al sistema actual. Él, al igual que otros, quiere poder vivir dignamente ofreciendo su producto.

Con esta nueva marca, Pastando con Lobos, sale al mercado un producto de calidad y sostenible con toda la biodiversidad, en el que Grefa actuará como control de coexistencia entre la ganadería y el lobo.

La iniciativa es clara y desde sus inicios presenta resultados:

-Es la primera marca en España que se materializa comercializando carne de calidad compatible con el lobo.
-Es una alternativa a la ganadería industrial y los problemas ambientales que esta genera.
-Mantiene manejos ganaderos tradicionales.
-Favorece el empleo de la mujer en el mundo rural.
-Es un ejemplo de coexistencia con el lobo y es extrapolable.

Alberto y Rosa demuestran que con un modelo de trabajo tradicional como siempre se ha hecho, estando con el ganado, manejándolo, empleando perros y guardando las reses, la convivencia con el lobo es absolutamente posible con daños cero.

Caballos para desviar los ataques de lobo al ganado

Una reciente publicación de investigación realizada por Laura Lagos, investigadora del CICA, y Felipe Bárcena y publicada en Mammal Research aporta nuevos datos sobre la dieta del lobo (Canis lupus signatus).

Los investigadores han estudiado la dieta de la población de lobos de Galicia a partir de 2740 muestras recogidas en un período de 4 años, obteniendo resultados sobre la variación de la dieta de la especie en diferentes localizaciones. En los datos obtenidos, la dieta de los grupos de lobo varía según el hábitat y los recursos disponibles. En el norte y centro de Galicia los lobos tienden a seleccionar como presa favorita a los caballos salvajes sobre el ganado bovino o los ungulados silvestres. En cambio en las zonas montañosas del este de Galicia los lobos depredan en un 70% de los casos sobre ungulados silvestre con preferencia por el corzo (Capreolus capreolus), lo que los científicos concluyen que son patrones de selección de alimento claros.

Entre el ganado y los caballos salvajes, los lobos seleccionan positivamente el caballo. El corzo y el caballo se convierten en las especies clave para la alimentación del lobo en Galicia, siendo los caballos la presa favorita en aquellos lugares donde están presentes. Según las conclusiones del estudio, la presencia de caballos salvajes en las áreas con lobo puede contribuir disminuir los ataques sobre el ganado dada la preferencia de presas.

En opinión de los investigadores, estos nuevos datos científicos deberían contribuir a que la administración tomara decisiones de gestión basadas en la ciencia y conservara la presencia de caballos en las áreas donde se han encontrado tradicionalmente. Adicionalmente considerar que las poblaciones de corzo deben ser mantenidas en condiciones óptimas en aquellos lugares con ganado donde no haya caballos.

Referencia:
Lagos, L., & Bárcena, F. 2018. Spatial variability in wolf diet and prey selection in Galicia (NW Spain). Mammal Research, 63(2), 125-139.

Un tercio de los lobos de Asturias sufre efectos de Leishmania

Un tercio de los lobos de Asturias sufre efectos de Leishmania

Las poblaciones naturales ven reducidos sus efectivos o los individuos sufren handicaps debido a la presencia de diferentes factores que inciden sobre dicha población natural pudiendo ser causas de reducción o control de la misma.

La leishmaniasis es una enfermedad infecciosa y la forma de leishmaniosis visceral zoonótica encontrada en la cuenca mediterránea es causada por un parásito microscópico llamado Leishmania infantum . En España llega a los mamíferos a través de la picadura del  díptero Phlebotomus de la familia Psychodidae. Las hembras se alimentan de sangre y al picar, inyecta anticoagulantes para que la sangre siga fluyendo. En este proceso la leishmaniasis puede ser transmitida por estos dípteros a otros animales pudiendo afectar a carnívoros como los cánidos. Este complejo ciclo epidemiológico y su alta prevalencia de infección subclínica dificultan la vigilancia y el control de L. infantum y le permiten pasar desapercibido en diferentes áreas.

Un reciente estudio liderado por el investigador Álvaro Oleaga ha revelado la presencia de Leishmania en la población de lobos (Canis lupus signatus) del norte de la Península Ibérica. Las muestras de la investigación fueron recogidas entre 2008 y 2014 y dieron positivo en un 33% de los ejemplares de lobo estudiados, indicando una presencia generalizada del parásito en la región y un aparente aumento de su prevalencia en lobos durante la última década. Esto indica la utilidad del lobo como especie centinela para la detección y el estudio de Leishmania en poblaciones salvajes y confirma el valor de los programas de estudio de esta especie. Adicionalmente los científicos tomaron muestras de otros 47 carnívoros salvajes para detectar el ADN de Leishmania mediante PCR y se detectó una prevalencia general del 40% para todos los carnívoros silvestres estudiados.

Los resultados implican un handicap natural para la aptitud de los individuos de las poblaciones de lobo del norte de España que puede resultar mortal. Dichas poblaciones además de estos limitadores naturales están sufriendo una presión letal pseudocientífica por parte de las administraciones y el lobby cinegético, los cuales eliminan individuos de lobo sin contar con la complejidad y el estado óptimo de dicha especie.

Referencia:
Oleaga, A., Zanet, S., Espí, A., de Macedo, M. R. P., Gortázar, C., & Ferroglio, E. (2018). Leishmania in wolves in northern Spain: A spreading zoonosis evidenced by wildlife sanitary surveillance. Veterinary parasitology, 255, 26-31.

 

Según Juan Delibes “la caza del lobo se realiza para evitar que se envenene”

Juan Delibes, cazador, defendió hace unos días en el Foro Económico de El Norte de Castilla en Salamanca el papel de la caza para “la conservación de la naturaleza y el control de poblaciones que, de otra manera, desaparecerían”. No olvidemos que Juan Delibes proviene de una familia con biólogos ocupando altos cargos y que es hijo del afamado escritor Miguel Delibes y ha tenido una carrera profesional dedicada a la promoción de la actividad cinegética y la pesca.

El autor de diferentes publicaciones de caza y pesca hizo referencia que la caza es compatible “con la conservación de la naturaleza”, puesto que “hace sostenible» la convivencia de jabalíes, corzos y ciervos con águilas reales y linces en determinados ecosistemas al ejercer un papel importantísimo en el control de poblaciones que de otra manera se dispararían, garantizando así la supervivencia de las poblaciones”, obviando que la conservación del medio implicaría una comunidad biológica con sus gremios y nichos biológicos ocupados y en correcta interacción, pero del superdepredador ibérico hablaría más tarde.

Respecto al lobo, superdepredador natural de las comunidades ibéricas, Juan Delibes alabó a la Junta de Castilla y León por apoyar según él “una caza moderada del lobo. Matizó que lo que se hace en la región es “una caza simbólica de unos 100 lobos sobre una población de unos 2.000”, en realidad unos 143 lobos anuales según intenciones de Castilla y León y una población desconocida a partir de datos científicos. En esto parece ser que a Juan Delibres se le olvidan los últimos conocimientos científicos aportados sobre el lobo en España, donde las conclusiones son las mismas que a nivel internacional: la caza del lobo es contraproducente para los intereses humanos, ya que la complejidad de la especie hace que la actividad letal sobre la misma genere comportamientos aberrantes y mayor incidencia sobre el ganado (Fernández Gil et al., 2016). Lo más curioso es que este estudio científico está firmado por Miguel Delibes, hermano mayor de Juan, aunque este último parece no conocer u obviar las publicaciones científicas de su hermano.

Quizás lo más importante sea la afirmación de Juan Delibes por la cual “estas cacerías contribuyen a mitigar las iras de los ganaderos, que saben que la población lobera está vigilada, y minimizan el riesgo de que envenenen”. Según el cazador, una prohibición absoluta de caza del lobo causaría controles ilegales de la población mediante venenos y seguramente la muerte de más animales, por lo que afirma que hay que continuar con su caza. Esta declaración constituye una afirmación por la cual presuntamente el lobo se cazaría como una cesión al chantaje de colectivos radicales capaces de intimidar mediante la amenaza y colocación de veneno en los medios naturales, lo que supondría una situación muy grave para la naturaleza de todos los españoles y su gestión.

Referencias:
Fernández-Gil, A., Naves, J., Ordiz, A., Quevedo, M., Revilla, E., & Delibes, M. 2016. Conflict misleads large carnivore management and conservation: brown bears and wolves in Spain. PLoS One, 11(3), e0151541.

 

Colectivo extremista convoca una manifestación contra el lobo en Sariñena

Los radicales “Plataforma contra el Lobo” han convocado una manifestación para el próximo día 3 de junio en Sariñena (Huesca). El motivo de la convocatoria es mostrar su total rechazo a la presencia y asentamiento del lobo (Canis lupus) en Aragón.

La marcha pretende convocar a manifestantes  antilobo como algunos ganaderos a los cazadores locales o a los “amantes de las tradiciones” todos ellos compartiendo una postura extremista radical contra el cánido. Los convocantes la califican como “marcha en defensa del medio rural y sus costumbres” y pretenden potenciar la ganadería extensiva y la caza, obviando que el mundo rural cuenta con otros habitantes y olvidando el patrimonio natural como parte del mismo.

En palabras de los convocantes y los medios locales que les dan voz, un único lobo es capaz de poner en jaque a toda la ganadería y el mundo rural de la región y su portavoz, Luis Catell, incide en que “el lobo es un problema muy grave, ya que la presencia del lobo amenaza la supervivencia de la ganadería extensiva y en general, el mantenimiento del medio rural”. Desde su perspectiva personal “de asentarse y crear manada, defiende que puede llegar a poner en peligro otros sectores relacionados con el turismo o el desarrollo de actividades al aire libre.”

Según datos oficiales, el último ataque de lobo registrado tuvo lugar el pasado mes de febrero, donde murieron dos ovejas. Desde entonces todos los ataques fueron cometidos por perros descontrolados o perros asilvestrados, según resultados de las necropsias practicadas a los animales.

El colectivo radical pretende suprimir la oportunidad  de que todos los aragoneses la oportunidad de disfrutar de una de las especies clave de la naturaleza Europea y así evitar que la población de lobos ibérica reciba un nuevo aporte genético gracias a este individuo dispersante. El escenario se traduce en  por culpa de algunoss ganaderos y de quienes los representan, Aragón puede perder la posibilidad de tener una comunidad biológica completa con este depredador que ayude a mantener el equilibrio ecológico. Y se resume en unos individuos antilobo que  no cuidan a sus animales ni de perros asilvestrados ni de un único lobo solitario al cual pretenden eliminar.

La marcha se iniciará a las 12.00 y en su conclusión culminará con la intervención oral de algunos de sus promotores en un manifiesto de odio hacia el lobo.

La Junta busca cómo seguir eliminando lobos y pide tranquilidad a los colectivos antilobo

18/05/2018

La consejera de Agricultura y Ganadería y portavoz de la Junta, Milagros Marcos, pidió ayer tranquilidad a los ganaderos radicales antilobo y aseguró que trabajan en un nuevo decreto para poder volver a matar lobos en el Norte del Duero en el menor tiempo posible.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno informó de sus intenciones. En sus palabras “la conservación de la especie es compatible con la actividad económica en el mundo rural”, entendiendo como conservación la muerte de individuos de la especie a costa de las creencias acientíficas de responsables de la Junta.

Todo esto como respuesta a la iniciativa por la conservación de la especie Canis lupus por la cual el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha paralizado la caza del lobo en el norte del río Duero durante la temporada 2018-2019 al ser esta contraria a la conservación y bienestar de la especie.

En sus palabras la consejera endulza su propósito de matar lobos acompañándolo de las palabras “sostenibilidad” y “conservación” cuando se refiere a una actividad letal totalmente contraria a estos criterios.

Así vuelve a insistir en “que se garantizará la sostenibilidad de la especie para lo que se deben adoptar medidas contra la superpoblación” en un énfasis de edulcorar el pretexto de matar lobo con el concepto acientífico de la superpoblación de un carnívoro depredador apical con control demográfico propio en su misma biología.

La Junta y sus representantes venden pseudociencia a los ciudadanos en su búsqueda por continuar matando lobos y contentar a los colectivos más radicales, ocultando que la superpoblación de lobos es un concepto irreal científicamente hablando y obviando que en las últimas décadas, el conocimiento científico a nivel internacional ha demostrado que matar lobos va contra su conservación y los intereses humanos y que es una actividad acientífica (Wallach et al., 2009; Wielgus & Peebles, 2014; Fernández-Gil et al., 2016; Treves et al., 2016; Bergstrom, 2017;  Stone et al., 2017  ).

Referencias:

Bergstrom, B. J. (2017). Carnivore conservation: shifting the paradigm from control to coexistence. Journal of Mammalogy, 98(1), 1-6.

Fernández-Gil, A., Naves, J., Ordiz, A., Quevedo, M., Revilla, E., & Delibes, M. (2016). Conflict misleads large carnivore management and conservation: brown bears and wolves in Spain. PloS one, 11(3), e0151541.

Stone, S. A., Breck, S. W., Timberlake, J., Haswell, P. M., Najera, F., Bean, B. S., & Thornhill, D. J. (2017). Adaptive use of nonlethal strategies for minimizing wolf–sheep conflict in Idaho. Journal of Mammalogy, 98(1), 33-44.

Treves, A., Krofel, M., & McManus, J. (2016). Predator control should not be a shot in the dark. Frontiers in Ecology and the Environment, 14(7), 380-388.

Wallach, A.D., Ritchie, E.G., Read, .J & O’Neill, A.J. (2009). More than Mere Numbers: The Impact of Lethal Control on the Social Stability of a Top-Order Predator. PLos One  4(9), e6861.

Wielgus, R.B. y Peebles, K.A. (2014) Effects of wolf mortality on livestock depredations PLoS One 9(12), e113505.

 

Ejemplar de lobo ibérico

Cazadores advierten del daño por suspender la caza del lobo empleando su opinión propia

Cazadores y ganaderos han advertido del “grave perjuicio” que supondrá la medida cautelar adoptada por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León de paralizar la caza del lobo al norte del Duero.

A través de un comunicado, como informa EFE, la Federación de Caza de Castilla y León traslada su indignación contra las medidas para la conservación de la especie. Para la agrupación de cazadores “es difícil de entender que no se considere al menos igual de irreparable y de mucho mayor calado el perjuicio que supone la suspensión de la caza del lobo para el interés general”, recalcando la importancia de su actividad sobre la conservación del patrimonio natural.

“La mayoría de los ciudadanos, que no tiene conocimiento de la especie más que por los documentales o por las informaciones parciales y sectarias de estos grupos animalistas radicales, puede caer en el error de pensar que las poblaciones de lobo están en recesión en Castilla y León cuando no es así”, han sentenciado desde la Federación de Caza de la Comunidad, haciendo un alarde de ciencia propia y conocimiento único y especializado de la especie.

Han recordado el “estudio científico que ha fundamentado el aprovechamiento del lobo en la región demuestra que se mantienen estables sus manadas y en algunas zonas se encuentra en expansión” refiriéndose al censo por encargo de la administración y olvidando que no existen publicaciones científicas al respecto.

La Federación ha alertado de que esa suspensión de la caza, “de mantenerse en el tiempo, provocaría un brusco repunte y un grave desequilibrio en las poblaciones de lobo en el medio natural”, dado que consideran que este depredador social apical puede tener desequilibrio en sus poblaciones, obviando todo conocimiento científico respecto a la especie con el cual se cuenta en la actualidad

Los cazadores han trasladado su apoyo a las asociaciones agro-ganaderas extremistas radicales en la defensa de sus intereses privados y han advertido de que “no hay recetas mágicas para resolver el problema de la convivencia del hombre y el lobo si no es a través de un aprovechamiento cinegético ordenado”,  es decir, solo ellos deben gestionar al lobo de manera letal.

Por ello, “y para evitar este perjuicio irreparable que los tribunales ignoran, instamos a la Junta de Castilla y León a resolver esta situación a la mayor brevedad adaptando la regulación sobre el lobo al ya modificado Decreto que regula la conservación de las especies cinegéticas”, en un movimiento contra todo lo que han aportado los científicos en la conservación del lobo.